
Barry Bussey, abogado canadiense, es el responsable de las relaciones de la Iglesia Adventista del Séptimo Día con las Naciones Unidas y con el gobierno de Estados Unidos desde 2008. Es el editor del libro Should I Fight? Essays on Conscientious Objection and the Seventh-day Adventist Church, una obra de autoría colectiva dirigida a “aquellos que quieren obtener una comprensión más profunda de la lucha adventista por mantenerse fieles a los principios del Sermón del Monte”, publicada ante la constatación de que “cada vez más jóvenes adventistas se unen voluntariamente al ejército que en ninguna generación previa en la historia de la iglesia”
El 15 de abril de 2011 Bussey publicó un artículo titulado La cuestión de la objeción de conciencia se ha vuelto más compleja (original en inglés). Tras recordar que se está diluyendo la posición histórica de la iglesia a favor de la objeción de conciencia, cuenta su experiencia personal como padre de dos hijos que «son a la vez ciudadanos de Canadá y Estados Unidos, y desde el día en que recibieron sus certificados de naturalización a principios de 2001, no tardaron en asimilar el orgullo nacionalista de Estados Unidos» (añado negritas en todas las citas). A partir del 11 de septiembre de 2001 y la consiguiente guerra de Afganistán, se planteó la cuestión de que los niños, de diez años, fueran designados para luchar por su nuevo país. «¿Qué haríais, muchachos?», les preguntó. «Papá, no tengo ningún problema en dar mi vida por los Estados Unidos», dijo uno. Y continúa Bussey: «Este chico, que ni siquiera hacía un año que había obtenido la ciudadanía estadounidense, ya estaba dispuesto a morir por la ‘tierra de la libertad.’ Y yo sé que en la Escritura el Señor dijo: “Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:13 NVI). Mi hijo parecía estar dispuesto a dar su vida por aquellos a los que apenas conocía, con excepción de sus primos en Michigan».
Según Bussey, «en el mundo actual de militarismo creciente, retórica patriótica y miedo al terrorismo, la cuestión de la objeción de conciencia se ha vuelto más –no menos– compleja». Aunque concluye el artículo citando Mateo 5: 44 (“Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen”) e instando a que como iglesia y como individuos afrontemos estos asuntos para que «cuando llegue el momento, debemos estar preparados –como tantos otros que nos han precedido– para dar testimonio de que nuestras vidas están en armonía con el espíritu y la intención de nuestras palabras», hay varios puntos que me chocan en el artículo.
1. El “orgullo nacionalista”. Es comprensible que alguien que ha sido acogido en nuevo país albergue sentimientos de gratitud. Es fácil de entender que unos niños de diez años respondan espontáneamente que “darían su vida” por la patria. Pero llama la atención que Bussey exponga el “orgullo nacionalista” de sus hijos como si, aparte de comprensible, fuera aceptable. Hebreos 11: 14-16 indica que los cristianos nos debemos a una patria mejor, la celestial. Y Elena White comenta muy acertadamente los peligros del nacionalismo: «La verdad es todopoderosa y de vastos alcances. Unirá las nacionalidades en una gran hermandad. [...] Cristo, morando en los hombres, los une en una gran plataforma, preparándolos para que vivan unidos como una familia en el cielo. Es la verdad la que une a los hombres y remueve los prejuicios nacionales. […] Si aceptamos la verdad como está en Jesús desaparecerán los prejuicios nacionalistas y los celos, y el Espíritu de verdad unirá los corazones en uno solo. Nos amaremos como hermanos; estimaremos al prójimo más que a nosotros mismos» (Nuestra elevada vocación, p. 173). Sobre los peligros del orgulloen todas sus formas creo que no es necesario insistir.
2. “Dar la vida por la patria”. Cuando un soldado muere en el campo de combate se dice que “ha dado su vida por la patria”. Pero no es menos cierto que cuando uno entrega su vida de ese modo, también está quitando las vidas de otros. Precisamente el enfoque bíblico sobre la no violencia, y la posición tradicional adventista como defensora de la objeción de conciencia, parte de esa realidad innegable. Por eso resulta como mínimo escandaloso, no que un niño crea que matando a “enemigos” sirve a su prójimo, sino que Bussey aplique Juan 15: 13 a un soldado que mata a otros soldados (y a los “daños colaterales” correspondientes), quienes además seguramente creen que también están dando su vida por su patria, o quienes simplemente han sido forzados a luchar en un régimen con servicio militar obligatorio.
3. ¿Qué es la guerra? ¿Cómo es? Bussey no detalla las conversaciones que posteriormente ha tenido con sus hijos sobre estos asuntos. Pero, en un representante de la Iglesia Adventista ante las más altas instancias políticas del mundo, sería deseable una comprensión y una exposición clara de en qué consiste la guerra. Un niño, que quizá ha visto abundante cine bélico, cree que la guerra es un combate entre buenos y malos. Los primeros, casualmente, son los de su país: nobles, sacrificados, altruistas, valientes; los malos son crueles terroristas fanatizados. Pero cualquier persona formada, máxime si es cristiana, tiene que trascender ese estereotipo maniqueo, afrontar la realidad, y recordar que la guerra es ante todo matar a gente, a todo tipo de gente. Cito a continuación unas palabras de George Zabelka, sacerdote católico de los escuadrones que bombardearon Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945, y que posteriormente se convirtió en un activista a favor de la paz: «La Iglesia prohibió siempre el aniquilamiento de civiles y si un soldado hubiera venido a preguntarme si podía disparar una pistola en la cabeza de un niño, se lo hubiera prohibido formalmente. Eso habría sido pecado mortal. Pero en 1945 la isla de Tiniam era el campo de aviación más grande del mundo. Durante las 24 horas podían despegar tres aviones por minuto. Muchos de estos aviones partieron para Japón con la meta precisa de matar no un niño o un civil, sino de masacrar a centenas, millares y decenas de millares de niños y de civiles y yo no dije nada al respecto. […] Me acuerdo de un joven que había participado en los bombardeos de las ciudades japonesas. Estaba hospitalizado, en un momento de completo hundimiento. Me contó que estaba en misión de bombardeo a baja altitud y que volaba a lo largo de una de las calles principales de la ciudad, cuando apareció un muchacho de pie ante él, que levantaba los ojos, admirado. Este hombre sabía que varios minutos después ese muchacho moriría quemado por el napalm que había lanzado. Sí, sabía que se mataba a civiles. Y sin embargo, no prediqué ni un solo sermón a los hombres que masacraban, condenando la masacre de civiles.»
4. La “novedad”: la “guerra contra el terror”. Si Bussey considera que la cuestión de la objeción de conciencia es hoy en día más compleja que nunca, por lo visto se debe a que considera que desde el 11 de septiembre de 2001 ha aparecido una nueva amenaza global: el terrorismo islámico a gran escala. Este asunto es complejo de analizar brevemente, pues implica el manejo y examen de grandes volúmenes de información; una visión distorsionada de la realidad puede modificar la interpretación de la misma. Personalmente considero que desde aquella fatídica fecha la maquinaria de propaganda belicista se ha desarrollado hasta niveles inimaginables, hasta el punto de que el gran público ni siquiera conoce la realidad sobre los principales hechos, como los propios atentados del 11-S. En cualquier caso, aun asumiendo la versión oficial sobre los mismos, o incluso las mentiras más flagrantes, algunas de ellas negadas después por los mismos que las propagaron (como la excusa de las “armas de destrucción masiva” esgrimida para invadir Irak en 2003), creo que el cristiano tiene herramientas espirituales y éticas suficientes para saber cómo actuar. Aun cuando los macroatentados hubieran sido organizados por Bin Laden y éste hubiera sido protegido por los talibán afganos, la guerra sigue siendo la guerra. Los soldados que se dirigieron a Afganistán e Irak, y que siguen guerreando allí, se enfrentan a seres humanos cuya vida es tan sagrada como la de cualquier otro “enemigo”. Es más, hasta la prensa más belicista informa permanentemente de las matanzas de civiles, incluidos niños, que provocan estas intervenciones, así como de las gravísimas consecuencias de estas guerras, como el secuestro de “sospechosos” en Guantánamo, las torturas en Abu Ghraib o los vuelos secretos de la CIA destinados a torturar a presos en países que no respetan los derechos más básicos. Independientemente del análisis geopolítico que uno haga de la llamada “guerra contra el terror”, la guerra no se ha convertido en un combate aséptico contra fanáticos peligrosos fuertemente armados, mediante bombas que seleccionan “inteligentemente” objetivos amenazantes, sino que sigue siendo lo de siempre: un despliegue de violencia indiscriminada.
5. ¿Más compleja? Por lo expuesto, me parece que el propio título del artículo de Bussey resulta inapropiado. En realidad para cualquier cristiano, estadounidense o no, resulta hoy más sencillo que nunca declararse objetor de conciencia, por las siguientes razones:
i) Bussey mismo cuenta cómo entrevistó a adventistas que se declararon objetores de conciencia en situaciones de gran presión social y política. Por ejemplo, en la Segunda Guerra Mundial el Eje Roma-Berlín-Tokio parecía dispuesto a dominar el mundo mediante una ofensiva militar abierta. Pocas guerras podrían parecer más “justas” que aquella. Sin embargo no pocos adventistas se mantuvieron fieles al mandamiento “No matarás”. No parece que las circunstancias actuales sean más complejas en ese sentido.
ii) Hoy en día el ejército de Estados Unidos (así como el de otros países occidentales) es profesional, de modo que quienes van a la guerra lo hacen por elección propia, y pueden abandonar el ejército si lo desean. El reclutamiento forzoso de los hijos de Bussey parece bastante remoto, y en cualquier caso no parece que su negativa implicara “trabajos forzados, con pico y pala”, como ocurrió a algunos de los objetores históricos entrevistados por Bussey.
iii) Desde la Guerra de Vietnam, el movimiento pacifista se ha generalizado en todo el mundo. Los objetores de conciencia ya no son unos pocos y pintorescos fundamentalistas religiosos, sino que representan a tendencias sociales, políticas y religiosas de lo más variadas. En todas las iglesias existen corrientes contrarias a la guerra, que es la posición histórica y oficial de nuestra iglesia, por lo que para un joven adventista debería ser de lo más natural declararse objetor. Claro que quizá exista el miedo a ser identificado con corrientes políticas “radicales”; conviene tener en cuenta, entonces, que precisamente el que los adventistas hayamos sido pioneros en este movimiento es un motivo de satisfacción, y debería apenarnos que en esta cuestión, como en otras, grupos seculares o religiosos nos hayan tomado la delantera (véanse los dos artículos de Sam Neves sobre otros asuntos en que ha ocurrido algo similar: 1 y 2).
iv) En el contexto adventista, en principio también deberíaser más fácil para un joven declararse objetor de conciencia. Hoy en día nuestra iglesia ha recuperado en parte el discurso a favor de los derechos humanos, tras una etapa en la que se asociaba la defensa de los mismos con el peligro de implicarse en “política”. Por ejemplo, aunque en los años 50 y 60 la posición oficial frente a las reivindicaciones de los negros de Estados Unidos fue de desentendimiento (por no decir condena), hoy en día la Iglesia Adventista publica declaraciones oficiales sobre derechos humanos y la Adventist Reviewrecupera la memoria de los adventistas que lucharon por la igualdad de los negros. Hay más información disponible que nunca sobre objetores de conciencia históricos de nuestra denominación, como el propio libro editado por Bussey. Ahora bien, como el propio autor reconoce, hay una fuerte presión procedente del“militarismo creciente” y “la retórica patriótica”. ¿Qué está haciendo nuestra iglesia por combatir estas ideologías y propagandas mundanas y anticristianas? El propio artículo de Bussey sería una ocasión estupenda, tristemente desaprovechada, para al menos distanciarse de ellas. Quizá el libro Shoud I Fight?sea más claro, pero cualquier joven que, dudando sobre la idoneidad de ser militar, lea el artículo, sentirá que hay tantas razones bíblicas para alistarse como para no hacerlo, pues a fin de cuentas es un asunto “complejo”. Cuando en realidad la iglesia debería estar no sólo asesorando legalmente a quienes pidan ayuda en situaciones comprometidas (muchas de ellas relacionadas más con la observancia del sábado que con el uso de las armas), sino también promoviendo activamentela objeción de conciencia a las actividades militares entre todos sus miembros, como se hizo en España cuando el servicio militar era obligatorio y se legisló la posibilidad de declararse objetor (entonces muchos jóvenes adventistas lo hicieron).
Bussey cita el “miedo al terrorismo” como otro de los factores que hace “complejo” el asunto. Uno echa en falta una reflexión sobre lo que dice la Biblia acerca del miedo a los poderes de la tierra (Jer. 42: 11), y sobre cómo la solución a los grandes conflictos políticos no vendrá mediante “guerras justas”, ni mucho menos por la participación de los cristianos en ellas (Ef. 6: 12; léase El cristiano y la guerra).
En nuestra iglesia hay una gran labor que hacer en el campo de la no violencia, la paz y los derechos humanos. No es aceptable que mantengamos un discurso muy firme en cuestiones como abstenerse de comer cerdo, de beber vino o de trabajar en sábado (discurso necesario, sin duda), y a la vez transmitamos la idea de que portar y usar armas es una cuestión de la “conciencia personal”, sobre la que la Biblia no aporta un mensaje claro, cuando los adventistas oficialmente (¿?) entendemos que es una cuestión de principios. Matar a personas, además, acarrea consecuencias espirituales y psicológicas mucho más irreversibles que las otras actividades citadas. En un país en el que el ejército es profesional, no se puede considerar que la decisión de alistarse o no, sea un “dilema”; si acaso, puede considerarse una tentación. La acción pastoral (y disciplinaria) hacia los militares adventistas debería tener en cuenta este criterio. Afortunadamente, el artículo de Bussey ha recibido comentarios críticos en la web de ANN (entre ellos, un hermano que a veces siente que se encuentra “en una denominación diferente” al adventismo histórico), si bien otros apelan a la Biblia para tratar de justificar el uso de armas.
Otro triste ejemplo reciente lo encontramos en el libro oficial para meditaciones matutinas de este año, Plenitud en Cristo (Buenos Aires, ACES, 2010), donde el autor, Alejandro Bullón (quien en general es ejemplar en su exposición del evangelio y en su ministerio de predicación), cuenta la siguiente anécdota en un contexto claro de aprobación: «El sonido de la explosión fue espantoso. Después vinieron gritos, horror y sangre. El sargento Salzman miró a su alrededor... El peligro había pasado. La explosión dejó cuatro soldados muertos; él estaba vivo pero, para su desesperación, notó que su brazo derecho había desaparecido, y la sangre brotaba como un chorro.
»Semanas después [...] empezó a entender su realidad. Tendría que aprender a vestirse, a lavarse los dientes y el rostro, con el brazo protético que le acababan de colocar.
»Tuvo ganas de llorar. No por causa de la prótesis; estaba vivo, y aquel brazo lo había perdido luchando por su país, en la guerra de Irak. La vida, en la forma que fuese, era motivo para agradecer a Dios» (p. 111, 15 de abril).
Concluiré con unas palabras del citado George Zabelka:
«Nunca me vino al espíritu la idea de protestar públicamente contra las consecuencias de estos bombardeos. Me habían dicho que eran necesarios; abiertamente por los militares e implícitamente por la dirección de mi Iglesia. […] Toda la estructura de la sociedad secular, religiosa y militar, me decía que era justo aniquilar a “los japs”. Dios estaba del lado de mi país. Los japoneses eran enemigos y yo estaba absolutamente convencido de la enseñanza de mi país y de la Iglesia en lo concerniente a los enemigos. […] Yo estaba seguro de que esta destrucción en masa era justa, seguro de tal manera que jamás pensé en cuestionar su moralidad. Había sufrido un lavado de cerebro, no por la fuerza o la tortura sino por el silencio de mi iglesia. Por su silencio, y por la manera en que cooperaba de buena gana en los millares de pequeñas cosas con la máquina de guerra del país. […]
»Durante los tres primeros siglos –los tres siglos más próximos a Cristo– la Iglesia era pacifista. Con Constantino la Iglesia aceptó la ética romana de la guerra justa y comenzó a entrenar a sus miembros, en nombre del Estado y luego en nombre de la fe. Católicos, ortodoxos y protestantes, aunque tenían algunas divergencias teóricas, estaban de acuerdo en que la enseñanza clara y sin equívocos de Jesús sobre el rechazo de la violencia y el amor a los enemigos no era para tomársela en serio. Y así, cada una de las principales ramas del cristianismo modificó, según diferentes procedimientos teóricos, la enseñanza del Señor hasta el punto de poder hacer lo que Jesús condenaba: ojo por ojo, masacrar, lisiar, torturar. […]
»Pido a Dios que nos perdone la manera en que hemos desfigurado la enseñanza de Cristo y destruido su mundo de ese modo. […] Las grandes líneas de las iglesias cristianas enseñan cosas que Cristo no enseñó jamás, ni incluso sugirió, es decir, el principio de la guerra justa, un principio que me parece completamente desacreditado, aunque sea de manera teórica, histórica o psicológica. Para mí, si las iglesias cristianas no se arrepienten y no comienzan a proclamar de palabra y hechos lo que Jesús ha proclamado en lo que respecta a la violencia y a los enemigos, lo único que puede esperarse es la escalada permanente de la violencia y la destrucción.»
Foto de Jayel Aheram
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I am fed up with your accusation against our leaders in General Conference or in USA. I wonder if you have talked to them about your concerns.
Dear 1444:
It is not an "accusation against leaders"; it is just an opinion about a position which Bussey has published. I don't think he must be "accused", because I am sure he has not done anything with bad intention. I just feel sad on how important leaders don't have clear ideas about central issues of our faith. Similar opinions have been posted in the commentaries to his article in English:
http://news.adventist.org/2011/04/the-issue-of-conscie.html
and in Spanish:
http://noticias.adventistas.es/2011/04/26/la-cuestion-de-la-objecion-de-...
Thanks for your commentary, anyway.
[En español:
Estimado 1444: No es una "acusación contra los líderes"; es sólo una opinión acerca de una posición que Bussey ha publicado. No creo que deba ser "acusado, porque estoy seguro de que no ha hecho nada con mala intención. Simplemente me entristece que dirigentes importantes no tengan las ideas claras en cuestiones fundamentales de nuestra fe. Se han vertido opiniones similares en los comentarios a su artículo en inglés y en español. Gracias por tu comentario, en cualquier caso.]
Jonás Berea
Entonces Estimado Jonas.
Ud. es el unico que tiene las "ideas claras" en este tema. Pues una revision a la historia de sus articulos sobre este asunto, todos los demas (lease, dirigentes de la General Conference o Lideres de la Iglesia en USA) estan confundidos navegando en aguas entubiadas. Yo, de hecho, he leido el articulo de nuestro representante, quien es un abogado, en las noticias adventistas. Pero mire que lo leo, releo y requeteleo y no puedo encontrar que asunto no es claro para Bussey. De hecho, mas balanceado y objetivo con su comentario no podria El ser. Por lo tanto, la verdad o la claridad la mayoria de las veces esta entre los extremos...como dicen las Escrituras en la "multitud de consejeros esta la sabiduria" y estoy segurisimo que la posicion de la Iglesia en este tema no es la opinion de un grupusculo en la Asociacion General, aunque ellos como lideres mundiales tienen que expresar la opinion de la iglesia, sino que esta basada en horas de trabajo, oracion, estudio de la Biblia entre lideres de la Iglesia alrededor del mundo. Yo prefiero creer esto, y si no fuera asi, me gustaria hablar personalmente con Bussey, Angel Rodriguez y los demas que han sido citados en estos articulos para expresarle mi preoupacion y escuchar que ellos tienen que decir. Por que en definitica Ud. como hombre inteligente sabe que lo que esta en un articulo es si acado un minimo porciento de lo que la persona piensa.
Gracias, nunca he pretendido ofenderle, pero si tengo que confesar que el espiritu de sus articulos no me han parecido en muchos puntos contrarios al Evangelio de Jesus y a la busqueda de la paz. A pesar de que reconozco que a la vez son motivadores intelectualmente.
No mas, feliz sabado.
1444.
Arreglo: "...el espiritu de sus articulos ME HAN parecido en muchos puntos contrarios al Evangelio de Jesus y a la busqueda de la paz."
Hermano 1444:
Gracias por su comentario, que por supuesto no me ofende, pues doy por hecho que parte de una convicción personal que expresa usted con libertad, cosa que agradezco. Hace usted afirmaciones generales pero no ofrece ningún argumento concreto sobre nada de lo que escribo yo. Si quiere comentar o refutar concretamente alguna afirmación mía, estaré encantado de responderle.
Eso sí, quiero aclarar (pienso que está claro en el artículo, pero por si acaso), que mi texto no es una descalificación personal de Bussey, cuyos artículos en general aprecio mucho, ni tampoco de su artículo sobre la objeción (que tiene afirmaciones muy bien orientadas), sino sobre algunas frases, y el propio título, que me parecen preocupantes.
Por otro lado, entiendo que el texto de Bussey es personal, y no una declaración realizada de forma colectiva, de ahí que en este caso no creo que se pueda aplicar lo de la "multitud de consejeros". Entiendo que él habrá orado y pedido la dirección de Dios al escribirlo, al igual que he hecho yo.
Un cordial saludo en Jesús, "el príncipe de la paz":
Jonás Berea
Excelente e impresionante artículo, en mi modesta opinión inobjetable de principio a fin, en espíritu y en letra.
Sería de agradecer, estimado hermano 1444, que como te pide Jonás le digas por qué “el espiritu de sus articulos [T]E HAN parecido en muchos puntos contrarios al Evangelio de Jesus y a la busqueda de la paz”. Comprende que es una acusación grave. No puedes lanzarla así como así, genéricamente.
Por lo demás, creo que es evidente que el artículo de Bussey al que responde Jonás es ambiguo. Él mismo se ampara una y otra vez en la “complejidad” del asunto, y parece claro que no se distancia lo suficiente de la actitud de sus hijos. Es cierto, por otra parte, que un artículo no agota todo el pensamiento de su autor, pero eso es estrictamente problema suyo. Un artículo es una unidad comunicativa completa por sí sola, con la responsabilidad que ello entraña, así que es su autor quien debe hacerse entender y procurar hacerlo bien.
A la vez, da la impresión de que el grueso de la crítica que le haces a Jonás parece basarse en una fe excesiva en los dirigentes, de los que dices que su posición estará basada “en horas de trabajo, oracion, estudio de la Biblia entre lideres de la Iglesia alrededor del mundo”. Aquí nadie ha cuestionado eso. Lo que se cuestiona es que el artículo de Bussey sea lo bastante firme en su defensa de los principios bíblicos. Y ya que mencionas al hermano Ángel Manuel Rodríguez, me temo que su línea no es mejor –todo lo contrario– que la de Bussey: recuerdo que hace unos años, al hilo de la guerra de agresión a Irak, llegó a publicar un artículo defendiendo los principios de la “guerra justa” (incluso con citas, básicamente indirectas, de escolásticos romanistas al respecto).
Concluyo. Personalmente lo que ocurre en este asunto tiene una explicación clara: mundanalización de la iglesia (i.e., asunción de los valores mundanos contra los que Cristo nos previno: ver Juan 17: 14-17; 18: 36; Mat. 20: 20-27). En su conjunto, la feligresía ha ido asumiendo cada vez más la influencia circundante, y además los dirigentes a menudo parecen más preocupados por granjearse la estima de los políticos gobernantes que por mantenerse fieles al “Escrito está”.
En particular, esa mundanalización –hasta donde soy capaz de percibirlo– es más acusada en los Estados Unidos, al menos en el tema que nos ocupa. El patrioterismo allí imperante, el conservadurismo ramplón, el militarismo belicista, incluso la fe exagerada en su “Presidente y Comandante en Jefe”... inevitablemente (?) dejan sentir su peso en nuestra iglesia. Por eso algunos llevamos años sugiriendo que la sede mundial de la IASD deje de estar allí. Quizá de esa manera los principales responsables institucionales de la iglesia se verían menos contaminados por la rastrera politiquería imperante, lo cual a su vez se reflejaría en una decidida defensa de los principios bíblicos entre nuestros hermanos de todo el mundo.
Un fraternal saludo.
Apreciado Juanfer.
Cuando he dicho que los articulos del Hno Berea han sido ajenos en algunos puntos al evangelio, me he referido a la totalidad de sus articulos en Cafe Hispano que han tratado de este asunto. Y lo digo en el sentido que Jonas nunca ha expresado si por algun momento ha ventilado sus dudas y preocupaciones con los lideres de la iglesia que una vez y otra cita como ejemplos de una "mundanalizacion" de la iglesia para usar su palabra. En mi opinion personal, a todos los niveles desde la iglesia local hasta la iglesia mundial, mal entendidos o ensenanzas erroneas deben ser ventiladas primeramente y directamente con las personas en cuestion. Para mi, personalmente, me siento consternado con todas estos articulos si primeramente Jonas no ha ventilado sus dudas con estos dirigentes.
Personalmente, quiero decir que NO disiento con las ideas de Jonas. Creo firmemente en que debemos mantener nuestra creencia de Objetores de Conciencia. Por otro lado, como Bussey, Rodriguez y de hecho la Iglesia piensa que debemos oir y dar abrigo a aquellos que por uno u otra razon decide NO SER un Objetor y enrolarse en el ejercito, no solo en USA sino en cualquier lugar del mundo. Debemos seguir pastoreandolos, cuidandolos y orientandolos. Creo que ese es el punto que ha levandado la iglesia, no creo que la iglesia este rechazando su posicion historica de que sus miembros deben ser objetores de conciencia.
Bendiciones y feliz sabado.
Para empezar, comprende, apreciado 1344, que ignoras si Jonás ha hablado con los dirigentes sobre esos temas. Por cierto, ¿se lo has preguntado antes de acusarle? ;-)
Por otra parte, creo que confundes planos:
–Una cosa es ventilar asuntos personales (por agravios, disputas o similar), en cuyo caso cae de su peso que ha de seguirse Mateo 18: 15ss.
–Asunto aparte es debatir públicamente. Lo que pasa es que parece que los adventistas estamos poco acostumbrados a la cultura de debate. Nos parece bien que un hermano –sobre todo si es dirigente, claro– exprese públicamente opiniones “políticamente correctas” (o sea, mundanales...). Pero nos parece mal que llegue otro y se las contradiga, aunque sean más bíblicas que aquéllas. (Al menos ésa es mi impresión). ¿No crees, hermano, que quien públicamente se expresa sobre un tema debe estar dispuesto a que públicamente se le rebata?
¿Es que Jesús nunca hizo denuncias públicas (ver p. ej. Mat. 23, o 13: 32) sobre acciones, igualmente públicas, de otras personas? ¿Crees que había hablado antes a solas con cada uno de los aludidos? (Lo dudo...). ¿Y los apóstoles (Hech. 2: 23, 36)?
Me pregunto también si te parece más grave que alguien replique a quienes no dan un “sonido certero” sobre este tema, y que además lo haga por defender valores bíblicos como la paz y la vida, que el que otros, por no dar ese “sonido certero” (incluso por darlo, más bien, en el sentido opuesto al bíblico) sigan contribuyendo a esos crímenes.
Por lo demás, ¿qué entiendes por “dar abrigo”, “pastorear”, etcétera, a personas que están dispuestas a matar a otras con la excusa del patriot(er)ismo? A mí me parece que el mejor “abrigo” y “pastoreo” que cabe darles es:
1. Recordar las señas de identidad cristianas (como hace Jonás Berea) para que nadie incurra en ese pecado.
2. Si no obstante alguien incurre en él, proceder a la disciplina (restauradora) correspondiente, igual que hacemos con cualquier otro pecado, pero más si es tan grave como éste.
Un fraternal saludo.
Juanfer,
Me parece, una y otra vez, que la iglesia y sus dirigentes no estan dando ningun sonido desacertado sobre estos topicos. Eso puede ser facilmente detectado en las declaraciones de la iglesia sobre los topicos concernientes a la guerra y el servicio en las mismas. La Iglesia Adventista del Septimo Dia no apoya las guerras ni promueve que sus jovenes se involucren en ellas. Pero la Iglesia Adventista del Septimo Dia ha decidido que si una persona bajo su libertad personal decide involucrarse como combatiente, la iglesia la seguira pastoreando, y no cerrara sus puertas a la misma.
En cuanto a si le he preguntado a Jonas, claro en varios y muchos posting, y nunca ha respondido si ha intentado hablar con los dirigentes de la iglesia sobre estos topicos. Lamento mucho que para Ud. no sea asi, pero si entiendo bien, Mateo 18 se aplica mas alla de los agravios personales. Mucho mas si es la Intitucion de la Iglesia que estaria poniendo en riezgo el bienestar espiritual de millones con una ensenanza anti-biblica. Si a mi me constara eso, tal vez no podria acceder a Rodriguez o el presidente de la AG, pero puedo hacerlo a mi pastor, que tiene el deber de hablar con su presidente de asociacion, que tiene el deber de ir con el de la Union, el cual tiene todas las posibilidades del Mundo de llevar estas preocupaciones a los dirigentes mundiales para reestudiar el tema y llegar a un concenso biblico. En mi opinion, esa seria la mejor manera y la unica manera cristiana de lidiar con este importante tema.
Quiero reafirmar una vez mas, que mi preocupacion no es sobre las ideas de Jonas, pero si sobre la metodologia que el ha elegido para solucionarla. Finalmente Juanfer, lo grande de Spectrum me parece es que cualquiera puede presentar sus opiniones con libertad. Ud tiene el derecho de concentir con Jonas, yo el de disentir en los puntos que me parecen mal.
Bendiciones,
Gracias a los dos intervinientes por sus comentarios. Tomo nota de la propuesta de 1444 de ponerme en contacto con los dirigentes aludidos en mis artículos. Por cierto, pienso que si ellos mismos son más conscientes de que sus mensajes son criticables (en el sentido constructivo del término), podrían facilitar más la comunicación poniendo sus direcciones electrónicas bien visibles. Yo no he encontrado una dirección personal de Bussey, pero sí la posibilidad de insertar comentarios (PÚBLICOS) a sus artículos, tanto en el citado, como en el Liberty Blog de NARLA donde publica asiduamente (http://www.religiousliberty.info/blog/), lo cual induce a pensar que, al menos en el caso de este autor, él no tienen ningún problema en que se publiquen comentarios críticos.
Estoy de acuerdo con Juanfer en que el debate público es sano, y debería practicarse más en nuestra iglesia, sin que por ello nos rasgáramos las vestiduras. Aun en el caso de que nos pusiéramos en contacto con alguien para señalarle lo que consideramos errores, ello no debería impedir que se publicaran esas opiniones diferente, pues los escritos publicados sirven para fomentar determinadas mentalidades o formas de pensar, y si uno solventa las cuestiones sólo en privado, la iglesia pierde la posibilidad de contrastar algunas ideas en circulación con otras que, en principio, son tan legítimas, y que muchas personas agradecen (como de hecho me están agradeciendo en privado). En ese sentido, la labor de Spectrum es de agradecer en nuestro medio, pues permite sacar a la luz debates que de otro modo el adventista medio no podría conocer, y sólo tendría una versión muy sesgada de muchos temas.
Apreciado 1444:
Me temo que la realidad es más bien la contraria de la que pintas (hombre, no en plan extremo –de acuerdo–, pero con tal tibieza y medias tintas que se favorece la posición mundana). Además de aquel artículo de ÁMRodríguez, responsable del Instituto Bíblico de la Asociación General, a favor de la “guerra justa” (¿te parece eso acertado?), recuerdo textos publicados en la ‘Adventist Review’ –alguno a cargo de su editor– que navegaban en la ambigüedad, planteando el asunto como un “dilema” (algo similar a lo de Bussey). Por no hablar de declaraciones del presidente mundial –en su día, de Paulsen, más recientemente de Wilson– que bendecían o mostraban complacencia hacia criminales como Reagan y Obama. O afirmaciones en el librito de Escuela Sabática que iban en línea similar. En todos esos casos, se trataba de órganos y/o personalidades oficiales que, como tales, me estaban representando también a mí. Haciéndolo, además, en detrimento de una de las enseñanzas de Cristo que más decisivamente influyeron en mi adhesión a esta iglesia. Un artículo previo de Jonás, que quizá recuerdes, recopilaba muchos de esos casos.
Ciertamente, también se publicó en la AR algún artículo crítico con la participación de “millares de adventistas” (!!!) en la guerra contra Irak, y en un momento dado Paulsen emitió un comunicado que enderezaba en buena medida mensajes oficiales previos. Ahora bien, yo me pregunto qué pensaríamos si, por ejemplo, nuestros medios institucionales tan pronto publicaran artículos pro sabáticos como antisabáticos (o partidarios del adulterio junto a otros contrarios, etc.).
Que Mateo 18: 15-19 no tiene mucho sentido aplicarlo a lo que tú dices, creo que es cuestión de leerlo. Jesús habla ahí de “si tu hermano peca contra ti”, en clara alusión a una ofensa personal (hombre, ni Jonás ni yo creo que pensemos que Bussey haya pecado contra nosotros por exponer sus ideas, que en todo caso respetamos). Habría que forzar mucho esas palabras del Maestro para interpretar que una discrepancia de alguien conmigo implique un pecado. De hecho, yo no me siento personalmente ofendido por Bussey (ni por los demás hermanos que a mi entender han errado en este asunto). Que no me sienta representado por lo que dice no implica que vea en él la menor animosidad, o similar, hacia mí. Otra cosa es que considere que él y otros, con ese tipo de textos, están haciendo daño a la iglesia.
Por cierto, ya que insistes tanto en que hay que hablar primero con los dirigentes y otros autores criticados, ¿te has planteado alguna vez por qué ya desde hace años hay sección de “Cartas al Director” en la AR? ¿Tú crees que la publicación de cada una de esas cartas –no pocas de ellas, críticas– estuvo precedida de un previo contacto con el autor del artículo cuestionado? Semejante proceder está sencillamente de más (y exigirlo sería, en virtud de lo engorroso que resulta –Jonás te ha puesto algún ejemplo de por qué–, la excusa perfecta para que los hermanos más influyentes en la iglesia quedasen, en la práctica, exentos de toda crítica por lo que dicen).
Entiendo que el caso de ‘Spectrum’ es equivalente. En otras palabras, habida cuenta de lo poco práctico que resulta lo que exiges, quizá lo que deberías hacer siguiendo la lógica que empleas es una de estas dos cosas:
• Exigir que ‘Spectrum’ deje de publicar comentarios de los lectores.
• O bien exigir que sólo publique los comentarios exentos de crítica.
Pero lo peor de todo esto es que estamos desviando el debate respecto al fondo del asunto (a mi entender, infinitamente más grave en cualquier caso, suponiendo que lo que a ti te preocupa tenga gravedad alguna; aunque, ojo, esto no implica dejar de respetar que para ti la tenga). A ese respecto, insistes en lo de “seguirá pastoreando” al infractor, pero no explicas cómo (yo ya te ofrecí ideas, que no difieren nada de las aplicadas para otras infracciones).
Naturalmente que puedes discrepar conmigo o con Jonás, nadie te ha negado eso...
Un fraternal saludo.
Si Dios no fuera partidario de la guerra, el Antigüo Testamento está plagado de textos donde se advierte y condena a quienes se atrevan a agredir al pueblo de Israel. Y si las palabras de la Biblia no se hubieran cumplido e Israel, con la ayuda y asesoramiento de Dios, no se hubiera defendido, con las armas, hoy no existería ni Israel, ni la Palabra de Dios, es decir, La Biblia yYtu y yo, estaríamos hablando de otras cosas y leyendo el Corán o el PuLgaRcito. Que no se olvide nunca. El pueblo judío, el pueblo de Israel, nos ha preservado hasta nuestros dias, el libro de los libros, como dijo Oscar Wilde, referiéndose a LA BIBLIA...
Antonio:
Las guerras del AT las mandó Dios directamente a través de sus PROFETAS, a un pueblo que vivía bajo una TEOCRACIA dirigida directamente por él (o al menos eso pretendía Dios). Dios tendría sus razones para hacerlo así, y es un tema que exige un profundo debate teológico que no corresponde comenzar aquí.
Si nos atuviéramos a tu razonamiento, deberíamos apedrear a los adúlteros y a quienes no guardan el sábado. Y en conclusión lógica a lo que dices, deberíamos concluir que los gobiernos actuales, cuando hacen la guerra, están dirigidos por Dios. Afortunadamente, existe el Nuevo Testamento, que, en función de la revelación progresiva de Dios, nos ofrece una perspectiva completamente distinta sobre la política, la guerra y la violencia.
Por otro lado, no olvidemos que el pueblo de Israel de hoy, desde el punto de vista bíblico, somos los cristianos.
Un saludo:
Jonás Berea
Excelente respuesta de Jonás al estimado hermano Antonio, en mi modesta opinión.
Por cierto, tener ese concepto belicista y sionista de la Escritura en su conjunto es para mí una muestra más de lo que venimos denunciando aquí. Me parece reflejo de la penosa deriva de nuestra iglesia: entregada en gran medida a las influencias y poderes mundanales, olvidada del estudio profundo de la Escritura y de las aplicaciones del mismo para nuestro tiempo...
[Ojo, lo digo sin prejuzgar nada respecto a Antonio o quien sea, que pueden perfectamente ser mejores cristianos que yo.]
Saludos fraternales.
Permíteme, Jonás, que me sonría a mandíbula abiarta y sin ánimo de ofender y mucho menos de ofenderte por haber escrito que: "Por otro lado, no olvidemos que el pueblo de Israel de hoy, desde el punto de vista bíblico, somos los cristianos". Voy a obiviar, lógicamente, los conceptos hermenéuticos de tu declaración para decir, directamente, que considerándome cristiano y miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, discrepo radicalmente de tu pensamiento. Nunca, jamás, el cristianismo, que significa seguidor de Cristo, ha sustituido, reemplazado o abolido al pueblo de Israel. Israel, es decir, el pueblo judío, fue y sigue siendo, pese a quien lepese, el pueblo amado y elegido por Dios por muchos motivos. La Biblia, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, son partes de un todo. La Palabra de Dios expresada por medio de profetas, hombres muy cultos y personas sencillas que sirvieron de instrumento para enseñar, guiar y ofrecer esperanza a toda persona, tribu y pueblo. Pero el origen, la esencia y la base, continúan estando en el pueblo amado y elegido por Dios: Israel. La Bliblia está llena de textos, historias y testimonios que lo demuestra. No podría de ser de otro modo conociendo el padecimiento, sacrificio y muertes sufridas por el pueblo judío (Israel) a través de los siglos. Desde Nabucodonosor hasta los seis millones de judíos asesinados en cámaras de gas por la Alemania Nazi. Sin olvidar, entre muchas otras circunstancias, la expulsión y expolio en la España mediaval e inquisitorial de los judíos sefardíes. Algunos, probablemente, con orígenes y derechos que muchos cristianos hispanos. Sé y conozco, porque está en la Biblia (AT y NT) que el odio al judío es perenne. Pero eso no significa, ni mucho menos, que Dios lo haya abandonado y que el cristianismo lo haya sustituido. Comprendo que, aun siendo ambos miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Dia, discrepemos y tengamos posturas distintas a según que temas. Hace algunos años también pensaba como tu, Jonás. Pero me percaté que la dispersión y marear la perdiz para distraer al prójimo no era biblíco ni cumplia la voluntad, consejos y sabiduría de Dios. Me voy a dormir por hoy. Un cordial saludo...
¡Ah!, disculpa, Jonás. Creo que tu confundes LA BIBLIA por el corán. Aseverar que en el AT el pueblo de Israel vivía en una teocracia, es ignorar la historia, la cultura semita y sobre todo la Palabra de Dios. Hoy, como ayer, los únicos que viven en una TEOCRACIA son los musulmanes islamistas. Y quienes viven en una PARTITOCRACIA, son la mayoría de los paises, democráticos o no, sometidos a la voluntad del líder y dando (como se hacia con Hitler, Stalin y ahora con Castro en la Cuba de hoy) más importancia a sus errores que a los aciertos de la sabiduria de LA BIBLIA. Y por último (ahora sí que me voy ya a dormir, jajaja), "politizar" con temas que nada tienen que ver con el verdadero significado, sentido y propósito de Dios para los hombres, es un error. Un grave error que puede desembocar en la dispersión y probable desaparición de la IGLESIA ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DIA. Aunque bien pensado y en cuanto a España se refiere, no sería muy lamentble. Después de más de un siglo de historia Adventista, apenas "somos" 15.000 miembros. Si descontamos los emigrantes, los fallecidos y los que ya no aparecen ni por Urgell, casi cabríamos todos en un Taxi. Cordial y feliz noche...
I really agree with Antonio about the role and place of the Jews people. El concepto de que la Iglesia reemplazo a los Judios como pueblo de Dios se conoce en la teologia como Supersessionism or (Replacement Theology), lo siento pero no conozco la terminologia en Espanol. Esta idea crecio entre los padres tempranos de la iglesia liderada por Justin Martyr y luego fue sostemida por Augustine, Acquinas, Luther, y en tiempo recientes por Rudolf Bultman entre otros. Hay otras ideas para entender la relacion de la iglesia cristiana con el pueblo judio. Las otras tres mas importnates: Dispensationalism, Two-covenant, and Unity Theology. Bien, la idea de sustitucion, por darle un nombre, no es ensenada en el NT, a pesar de que ha sido el mayor punto de vista en la tradicion cristiana. El NT ensena a los menos que entre Israel y la Iglesia hay una especie de continuidad en muchos y variados puntos, aunque tambien hay presente elementos de discontinuidad. Creo que la Iglesia Adventista hoy se abscribe a la idea de continuidad entre el pueblo judio y la iglesia cristiana. Libros y articulos de profesores adventistas como Douhkam and Davidson, hasta donde conozco o mejor recuerdo por ahora, apoyan decididamente este entendimiento del NT.
"LISTOS PARA DEFENDERSE"
Los cristianos coptos se rebelan: "Perdonamos durante 1.400 años y estamos hartos"Un nuevo ataque de musulmanes a una iglesia se saldó con decenas de muertos y cientos de heridos ha hecho perder la paciencia a los coptos. http://www.libertaddigital.com/mundo/2011-05-10/los-cristianos-coptos-se...
Y a estos cristianos que se defienden en leg´timo derecho, ¿cómo los denominaremos?. ¿Malos cristianoa, anticristianos o amigos de los "sionistas" e "imperialistas" del pueblo de Israel?. Es que la verdad, la pura verdad, es que a nadie le gusta que le roben. Y mucho menos que los asesinen. Israel aprendió la lección. Y actualmente ya no están dispuestos a que los maten. Lo mismo que sucedió con el cristianismo hace siglos. Hoy, después de tantas ofensas, oprobios y asesinatos por parte de los islamistas y alentados por la izquierda y progresía de barriga contenta, los cristianos, los verdaderos cristianos se hartarán de tanta agresividad, violencia y desprecio al cristiano, que pondrá fin a todo este cachondeo, como hacen los musulmanes con quienes se mete con ellos. Joder, todo el mundo se mete y asesina a cristianos y les sale gratis. Pero nadie se atreve decir ni pio de Alá y todo l que le rodea. El miedo, la cobardía y la complicidad, hacen que los islamistas campen por el mundo como pepito por su casa.
En este mundo hay dos clases de pronas. Los que siempre se quedan en el mismo sitio. Y los que no van a ninguna parte, es decir, siempre están buscando el lugar ideal que no existe...
LA HISTORIA SE REPITE
La jóven mujer de la foto se llamaba Gabrielle Weidner.
Era miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.
A la edad de 30 años murió en un campo de concentración NAZI por ayudar a los judíos a huir de las garras de la Gestapo. Nadie, absolutamente nadie, ni siquiera la propia Iglesia Adventista que confraterniz...aba con el régimen hitleriano, hizo el menor esfuerzo para liberarla y evitarle una muerte segura en los campos de concetración alemanes.
Gabrielle Weidner, nació en Bruselas, Bélgica, el 17 de Agosto de 1914.
Gabrielle era la segunda de cuatro hijos nacidos de padres holandeses. Su padre era ministro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Gabrielle creció en Collonges, Francia, muy cerca de la frontera de Suiza, donde su padre trabajaba como Pastor. A los 16 años, Gabrielle fue bautizada en la fe de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Asistió a la escuela secundaria en Londres, Inglaterra. Entre 1933 y 1939, con apenas 19 años, Gabrielle comenzó a participar cada vez más activamente en la Iglesia Adventista del Séptimo Día y finalmente se convirtió en secretaria de la sede de París de la Unión Franco-Belga de los Adventistas del Séptimo Día. Sus viajes de estudio por Europa occidental y su dominio de idiomas extranjeros demostraron ser muy útiles en su trabajo. El 3 de septiembre de 1939, dos días después de que Alemania invadiera Polonia, Francia le declaró la guerra a Alemania. 1940 y 1944. Cuando las fuerzas alemanas invadieron Francia en mayo de 1940, Gabrielle huyó al sur. Después del armisticio, Gabrielle volvió a París y retomó su trabajo para la iglesia. El sábado 26 de febrero de 1944, la Gestapo la arrestó durante el servicio religioso de las 10 de la mañana. Junto con otros 140 miembros de la red "holandesa parisina" que ayudaba a los judíos holandeses y a los refugiados políticos, Gabrielle fue implicada por un compañero que fue torturado. El 24 de agosto, Gabrielle fue deportada de la prisión de Fresnes, en París, al campo de Ravensbrueck, en Alemania. El 17 de febrero de 1945, Gabrielle murió de desnutrición en Koenigsberg, un subcampo de Ravensbrueck, pocos días después de ser liberada por las tropas soviéticas.
Y hoy, como ayer, la historia se repite. Centenares de cristianos, católicos y protestantes, están siendo asesinados en los paises árabes y musulmanes por fanáticos islamistas y nadie dice nada. Nadie hace nada para impedirlo. Y todo el mundo mira para otro lado. Especialmente la UE, los Estados Unidos y lo que es peor, ni las mismas Organizaciones religiosas, Vaticano incluido,dicen esta boca es mia. El miedo, el silencio y la complicidad es lo único que se ve en los que tienen los medios y la responsabilidad para poner fin a esta masacre...
No puedo más que leer con muchísima sorpresa vuestros comentarios.
No es que yo sea un cerebrito, pero hasta donde mi escasa cultura me lo permite, Teocracia es el gobierno de Dios (o de los dioses). En el desierto, Dios, y no Moisés ni un consejo de ancianos ni un parlamento, dicta unas leyes que son a la vez políticas, religiosas y sociales. Y son sus jueces-profetas, elegidos “a dedo” por Dios los que ponen en práctica un gobierno basado en las leyes divinas y las interpretan de acuerdo al dictado divino.
Eso creo que era Teocracia. Y no es patrimonio del Islam porque muchas culturas antiguas tenían un gobierno político y social basado en lo que los dioses les “transmitían”.
Por otra parte la elección del pueblo de Israel como Pueblo de Dios tenía una finalidad: la de mostrar a toda la Humanidad al Dios Verdadero. Yo creo que todavía tenemos mucho que aprender de los judíos como pueblo, como cultura y como modelo de espiritualidad, pero hemos de ser coherentes y decir que la misión de mostrar al Dios Verdadero encarnado en Jesús de Nazaret fue encomendada a los cristianos porque “su pueblo no lo recibió”. Y el que haya sido un pueblo perseguido, denostado y masacrado no lo hace ser el favorito de Dios. Si eso fuera así prefiero no conocer a ese Dios.
En cuanto a la utilización de determinadas páginas de internet, supuestamente informativas, por favor, tened cuidado. En esa misma página se publicaba hace unas semanas un video en el que mostraba a unos musulmanes de Costa de Marfil quemando vivos a unos cristianos. Acompañando la noticia se anunciaba la masacre de una misión Teresiana en la que habían muerto al menos 1000 cristianos a manos de esas hordas musulmanas. Pues bien, la noticia de la masacre era falsa y el video había sido grabado en 2008 en Kenia. Mostraba como unos cristianos (evangélicos) quemaban vivos a 3 mujeres y dos hombres acusados de hechicería. En la misma ocasión también mataron a algún niño por estar poseído por el demonio.
Eso es desinformación al servicio de la maquinaria anti-islámica. (Que musulmanes malos los hay igual que cristianos mostruosos)
¿Con qué derecho nos hacemos portavoces de la voluntad de Dios hasta el punto de usar la violencia si fuera necesario? (Y hablo tanto de los cristianos, los musulmanes como de los judíos) ¿No hubiera sido necesaria la violencia para defender a Jesús o a Esteban o a cualquiera de los apóstoles? Y sería una causa justa. Pero Jesús le dijo a Pedro que envainara su espada y curó a Malco.
Haya paz entre los hombres y mujeres de buena voluntad.
Esther, todo el discurso reflexivo, ecuménico y lleno de buenas intenciones que has expuesto deberías, creo, dirigirlo a quienes, precisamente, motivan y siguien motivando el debate. No confundamos, por favor, simplificando la cuestión. No todo es igual, ni parecido ni semejante. Ni Hitler era igual que Neville Chamberlain. Ni Stalin era igual que Winston Churchill, aunque tuvieran que darse la mano y el abrazo del oso en la Conferencia de Potsdam. Como puedes imaginar, por principio, por cultura y por considerarme cristiano, soy absolutamente partidario de todas las libertades de la persona como individuo libre, incluyendo, obviamente, la libertad religiosa. Pero si bien es cierto que todos los paises europeos durante el periodo de 1930 a 1940, tenían sus más y sus menos. Es decir, nadie era perfecto, pienso que sería una barbaridad comparar a Hitler, Mussolini, Franco y algún otro, con los presidentes de EE.UU, Gran Bretaña, Canadá y todos los demás paises antes de caer en las garras del NAZISMO. Pues con la religión, auque te pese y creas todavía en la bondad y en la inocencia del mundo mundial, especialmente islámico, pasa exactamente lo mismo. Aquí, hoy, quien demuestra un espiritu belicista, fanático y odio contra el judío primero, y contra el "infiel" después (los islamistas denominan a todo el mundo no islámico, mundo infiel), son ellos. Los seguidores del Islam. Y observa, curiosamente, que quienes más les están apoyando a estos antisemitas, terrorista y lunáticos místicos, son la izquierda, comunistas y socialistas, que ya se quedaron sin referentes para continuar manipulando, prohibindo y engañando a los individuos. Y como ya me está cansando el tema, pues me parece un debate, no entre adventistas, sino entre adventistas y testigos de jehová. Salvando, lógicamente, las debidas distancias. Que los Testigos de Jehová, a pesar de los pesares, son unos santos comparados a los seguidores del Islam. Una seudo religión basada en un libro que un conocido escritor Indúe denominó "Los versos satánicos" y le costo vivir más de veinte años en la clandestinada por ello. A ver si nos aclaramos. Una cosa es la fe y la persecución y sacrificio por tener esa fe. Y otra muy diferente es dejar que unos locos, guiados por otro loco de remate, Mahoma, venga a cambiar el mundo y trasladarnos a la Edad Media. Conmigo, desde luego que no cuenten. No pienso poner la otra mejilla, y mucho menos la primera. Porque lo primero es la vida, sin la cual todo lo demas es un cuento chino. Después viene la libertad individual y por último la familia, el grupo, la sociedad o lo que quieras. Pero sin vida, no hay nada de nada. Nadie es perfecto, pero eso es una peregullada. Israel se defiende, como se defendió a través de los siglos, porque le asiste el derecho y el deber a defenderse. Y el Dios de la Biblia, que para mi es el único y verdadero, les protege, les guía y les proporciona sabiduría. El odio al pueblo judío no solo es biblico, proféticamente hablando, también lo es como excusa para robarles (expoliarles) todos sus bienes. Porque el pueblo de Israel, es, ha sido y seguirá siendo laborioso, pacífico e inteligente. Tengo la plena seguridad que si la Iglesia Adventista del Séptimo Día no ha fracasado ya, es porque ha seguido los principios de la Biblia, en especial el AT, como han hecho los judíos, y por ello les va tan bién económicamente hablando. Porque el método funciona. Tanto que existen importantes ejemplos de ex Adventistas que con la "filosofía" judío-cristiana se hicieron millonarios y grandes multinacionales (caso "Kellogg's® fue fundada en 1906 por Will Keith Kellogg quien se basó en la alimentación de los Adventistas del Séptimo Día, religión que él mismo practicaba". Y los 2.000 millones de dólares que actualmente posee la Iglesia Adventista del Séptimo Día invertidos en mercados de valores, es decir, en Bolsa, con el visto bueno de la Conferencia General. 2.000 mil millones de dólares en metálico para inversiones, sin contar todo el patrimonio restante. Solo en pasivo para invertir. Aunque todos nos parecemos, no todos somos iguales. Y aunque algunos se parezcan o se hayan parecido, son completamente diferentes. No confudamos el bien con el mal. Y viceversa. "Y el que haya sido un pueblo perseguido, denostado y masacrado no lo hace ser el favorito de Dios. Si eso fuera así prefiero no conocer a ese Dios". Pues mira, bonita, tu puedes pensar lo que quieras. Pero yo, precisamente por ello, sí prefiero y amo a ese Dios. Israel, pese a quien le pese, musulmanes, izquierdosos, progres de tres al cuarto, e ignorantes influenciados y manipulados por la propaganda maliciosa de los enemigos de la LIBERTAD. Dios es AMOR. Eso todo el mundo, más o menos lo conoce. Pero que Dios es también LIBERTAD, pocos lo reconocen. Todo lo demás, socialismo, comunismo, islamismo, es esclavitud...
Estimado Antonio:
Gracias por tus comentarios. Dices que me dedico a “la dispersión y marear la perdiz para distraer al prójimo”; cuando uno acusa, tiene que argumentar y probarlo, y no veo que lo hagas. Más que comentar palabras concretas mías, me da la impresión de que has construido un concepto de mi discurso, que no es el real, y te dedicas a atacar tu construcción mental, en lugar de tratar de refutar mi artículo.
La Iglesia Adventista, frente a la teología dispensacionalista, sostiene que hay una sustitución de la comunidad política y étnica de Israel por la iglesia, si bien no lo hace con el acento antijudío que la tradición antigua y medieval imprime a ese planteamiento teológico, pues como adventistas revalorizamos el judaísmo del AT (y lo que los judíos actuales conservan de él), y todo lo que de él debería haberse conservado y se eliminó (el sábado…). Pero lo que sostenemos es que los judíos actuales que no han aceptado a Cristo no son Israel en el sentido bíblico del término (y mucho menos lo es el proyecto político secular llamado estado de Israel), ni son herederos, en cuanto a pueblo étnico, de las promesas del AT, pues éstas están dirigidas al pueblo de Dios, que es el pueblo cristiano. No hay más que leer Romanos 9-11 para ver cómo Pablo lo presenta: “No todos los que descienden de Israel son israelitas” (Ro. 9: 6), “tienen celo por Dios, pero no conforme al verdadero conocimiento” (10: 2); “lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado” (11:7), etc.
“Teocracia” significa “gobierno de Dios”, y el modelo ideal del AT para Israel es precisamente que Dios gobierne a su pueblo, cosa a la que ellos se resistían, pero Dios se empeñaba en mandar profetas y hombres inspirados para dirigir al pueblo. En cambio, desde un punto de vista bíblico, los regímenes musulmanes actuales, el Vaticano actual (y el papado histórico), etc., no son teocracias, pues no están gobernados por Dios, sino que pretenden serlo, y por tanto se podrían llamar “teocratistas”, pero no teocráticos (pues hablar de ellos así implicaría reconocer que Dios los dirige).
Respecto a la actitud de la IASD ante el nazismo, yo mismo la destaqué críticamente, aportando un enlace a una página de denuncia, en este artículo:
http://spectrummagazine.org/cafe_hispano/2010/09/28/la-iglesia-adventist...
Antonio, en lugar de criticar mi artículo, despliegas un discurso sobre temas colaterales, creo que mal argumentados, pues en él ofreces una visión simplificada del conjunto de los musulmanes, dices que el estado de Israel se limita a “defenderse” (!), presentas el enriquecimiento en bolsa como una especie de ideal… Recuerda que la cuestión era la objeción de conciencia y la participación de los cristianos en la guerra.
Finalmente, aunque no me molesta personalmente, creo que tu lenguaje evidencia actitudes inadecuadas para un foro de debate amistoso entre hermanos: “Permíteme, Jonás, que me sonría a mandíbula abierta”, “pondrá fin a todo este cachondeo”, “Joder”, “Pues mira, bonita”.
Te deseo a ti, y a todos los lectores, paz y bendiciones de Dios:
Jonás Berea
Jonas, un punto elemental que debes reconocer es que la Iglesia Adventista no ensena en ningun sentido el supersesionismo del judaismo por el cristianismo, a pesar de que no abrigamos una teologia dispensasionalista.
De hecho una ensenanza de ese tipo seria ir claramente contra la clara Palabra de Dios en las ensenanzas paulinas: Romanos 11: 1 "Pregunto: Ha desechado Dios a su pueblo? DE NINGUNA MANERA!...
Estoy totalmente de acuerdo con 1444. Y eso que parece que no conoce bien nuestro idioma español.
Creo que Jonás Berea y compañía, (por cierto, tengo curiosidad en saber algo más de Jonás respecto a sus estudios, pertenencia a la Iglesia Adventista del Séptimo Día y porqué se denomina simplemente como "miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día") pierden su precioso tiempo en tratar de cambiar la Iglesia Adventista según su particular saber y entendimiento. Interpretan la Biblia con textos seleccionados para la ocasión sin tener en cuenta el contexto, el hecho y el principio de la sabiduria que radica, precisamente, en el Creador de todas las cosas. La Biblia es el Libro de los libros, como dijo Oscar Wilde en cierta ocasión. Y contiene tantos temas, materias y sabios consejos como personas quieran leerla, estudiarla o simplemente utilizarla de brújula espiritual. La Biblia está contra la guerra, pero también, y sin ser una contradicción, está a favor de ella como instrumento de supervivencia y defensa de la vida propia y la LIBERTAD. Hay muchos temas en la Biblia que pueden chocar, aparentemente, con las ideas actuales y modernas
del siglo XXI. Pero Dios, que fue el autor e inspirador de los textos sagrados (desde el Génesis hasta el Apocalipsis y sin contradicción) lógicamente, ofrece su conocimiento sabiduría y amor a todos los seres y para todos los tiempos. Sacar ahora temas y criticar a la Iglesia por no estar a la moda de los tiempos, no solo es un error, es también un peligro que puede dañar los cimientos de la fe de la filegresía local, nacional y mundial. Opiniones hay para todos los gustos. Y sepuede pensar hoy una cosa y mañana la contraria. Pero eso no puede ser lógico en un Dios, que suponemos, es Amor, todo lo sabe y que transmite su mensaje de salvación, su infinita sabiduria y su justa Justica, a través de su Palabra, es decir, la Biblia.
Y como ya es Sábado y deseo descansar y no perder el tiempo discutiendo el sexo de los ángeles, me voy a descansar para que mañana pueda estar lúcido para agradecer ,al Creador de todas las cosas, su infinata paciencia, su sabiduría sin fin y su Amor para con todos los seres, judíos y gentiles. Pero especialmente, y pese a quien le pese, con su pueblo amado y elegido, Israel. Soy prosemita, gracias a Dios. Rechazo el antisemitismo y condeno radicalmente el terrorismo islámico. Siempre con Israel, nunca, jamás con los terroristas. ¡¡¡SHABBAT SHALOM!!!. Antinio, miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Amen...
Romanos 11: 1 es muy sencillo de entender. Si seguimos leyendo, Pablo dice: “No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis lo que dice la Escritura acerca de Elías, de cómo se quejó ante Dios contra Israel, diciendo: «Señor, a tus profetas han dado muerte y tus altares han derribado; solo yo he quedado y procuran matarme»? Pero ¿cuál fue la divina respuesta? «Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal». Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. Y si es por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no sería gracia. Y si es por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no sería obra. ¿Qué, pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos”. Es decir, que los judíos, como colectivo, no han alcanzado el propósito que Dios les marcó, lo cual no quiere decir que Dios los haya rechazado también en conjunto, sino que en la medida en que entre ellos hay quienes pertenecen al resto o remanente (que ahora son los seguidores de Cristo, y quienes aceptan su justificación por fe), Dios los acepta (y por supuesto los ama, como ama a todas sus criaturas, incluidos los que rechazan al Mesías).
Además, según Pablo, siguen teniendo una serie de ventajas heredadas históricamente: “de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la Ley, el culto y las promesas. A ellos también pertenecen los patriarcas, de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos” (Ro. 9: 4, 5). Pero colectiva y étnicamente ya no son el pueblo de Dios, pues “ignorando la justicia de Dios y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios” (Romanos 10: 3). No olvidemos tampoco todas las parábolas de Jesús, y son varias, que explican cómo el Señor quita a Israel la responsabilidad de ser testigos de su verdad, y se la da a otros: “¿Qué, pues, hará el señor de la viña? Irá, destruirá a los labradores y dará su viña a otros” (Mc. 12: 9). Esto es una obviedad, pues si los judíos actuales fueran el pueblo de Dios, predicarían la principal verdad de Dios a este mundo, que es la salvación en Cristo. Ser judío te pone en contacto con la Palabra, con la Ley y con muchas ventajas, pero no te hace pertenecer al pueblo específico mediante el cual Dios da su mensaje principal a la humanidad, y menos si rechazas explícitamente al Mesías.
Doukhan tiene sus enfoques personales, pero la posición generalizada de la IASD, creo, es la que estoy expresando, y es la que se puede leer en obras adventistas como “Hermanos de sangre” de Ph. G. Samaan y la excelente tesis doctoral, que creo que ya está publicada por la Universidad del Plata, “La salvación de “todo Israel”: estudio histórico, exegético y teológico de Romanos 11:26”, de Daniel Bosqued. Y toda la interpretación adventista de las profecías de Daniel y Apocalipsis, hasta donde la conozco, excluye a los judíos y al estado de Israel de la escatología, a diferencia de lo que hacen los dispensacionalistas.
Por supuesto, Dios es prosemita, y todos los cristianos debemos serlo, pues Dios ama a los semitas (incluidos los árabes, que también son semitas), como ama a toda la humanidad.
La cuestión de la guerra y la no violencia no es una cuestión de modas, sino un mensaje nuclear el Nuevo Testamento; invito a leer esto:
http://yoestoyalapuerta.blogspot.com/2010/03/el-cristiano-y-la-guerra.html
Feliz sábado a todos:
Jonás Berea
Cuando hablamos de posicion de la Iglesia Jonas, no hablamos de posiciones personales. Claro que reconozco que Doukhan tiene su posicion personal, como la tiene Saaman. Las dos las conozco muy bien. Sin embargo, Ud no tiene la rezon para decir que la iglesia (Como cuerpo establecido etc) sostenga la posicion de que la iglesia sustituyo a Israel como nacion elegida. La iglesia no ensena tal cosa.
Lamentablemente, este cafe hispanico no es tan seguido como su contraparte inglesa. Bueno eso puede ser deducido por mi por el numero de personas que aca comentan. Pero a las personas que entran aca, deseo darle el link donde el Dr. Angel M. Rodriguez contesta a la pregunta Puede el cristiano ir a la Guerra?. Es importante que lean a ver si vosotros podeis llegar a las conclusions de que el Dr. Rodriguez apoya la idea de la guerra justa, como hubo afirmado el Sr. Berea y el Sr. Juanfer. Yo creo que no hay nada contrario al evangelio en la respusta del Pastor Rodriguez, y no hay un apice de apoyo a tal cosa como "guerra justa" de hecho la verdad es que el dice:
1- "La guerra siempre es mala. Deberíamos reconocer también que no existe tal cosa como una guerra justa."
2- "Deberíamos oponernos al belicismo."
3- "La iglesia no debería dar la impresión de que ciertas guerras son justificables, y por lo tanto justas."
4- "La iglesia debe insistir siempre en lo maléfico de las guerras humanas."
Esta es la verdad...el pastor no promover belicismo ni guerras justas.
Por otra parte el pastor, como persona inteligente, usa ciertos principios que el llama "utiles" del concepto de la guerra justa:
(1) El propósito final es la paz; (2) la guerra es el último recurso; (3) la violencia debe limitarse a los que portan armas; y (4) debe utilizarse el mínimo de fuerza necesaria para la victoria.
Quien podria disentir con estos principios. Como bien dice el pastor en su recurso escrito que la guerra es un mal fatal, yo consiento con eso, pero que es una realidad de un mundo caido, evidencia irrefutable. Muchas veces tristemente, amargamente, desafortunadamente, la guerra es inevitable. El pastor argue that un cristiano no deberia dar participacion en la guerra.
El pastor tiene esta linea, que creo debio explicar mejor para evitar la interpretacion mala yo piensaria que esta linea es la que levantara preocupacion al Hno Berea y Juanfer, pero las dos palabras ultimas explicar que tipo de guerra se refiere el: leer "El alcance de la participación de los feligreses en una guerra es un asunto entre ellos y Dios. Aunque la iglesia no debería dar la impresión de que ciertas guerras son justificables, y por lo tanto justas, debe reconocer que, en algunas situaciones, los miembros pueden percibir que tienen que elegir el menor de dos males, y que cualquiera de ellos pude requerir su participación en un conflicto defensivo." CONFLICTO DEFENSIVO, no ser lo mismo que GUERRA DE AGRESION. Bueno leer ustedes la respuesta en: http://www.contestandotupregunta.org/puedeuncristianoirguerra.htm
Por mi parte no me parece que el pastor promoviera la idea de justa guerra o algo como militaritarismo en la iglesia. O este clamando por la activa participacion de juventud adventista en guerras, todo contrario a esto.
Se considera que la posición teológica oficial de la IASD está expresada en los escritos de Elena de White y en el Comentario Bíblico (CBASD).
El capítulo 23 de “Palabras de vida del Gran Maestro” de E. White, titulado “Un mensaje a la iglesia moderna”, explica la sustitución del Israel según la carne (étnico) por el Israel espiritual. Y los comentarios a Romanos 9-11 en el CBASD siguen la misma línea.
Esta sustitución, por supuesto, no excluye a los judíos, como deja bien claro Pablo. Pero es un mensaje nítido en todo el NT que tras la resurrección de Jesús la pertenencia étnica al pueblo de Israel según la carne no implica pertenecer al pueblo de Dios.
Esto es obvio a la luz de todo el NT, porque, si no, encontramos la contradicción de que ser judío SIN HABER ACEPTADO AL MESÍAS (éste es el punto) coloca en una posición de privilegio a ciertos creyentes, lo cual choca con todo el mensaje de Jesús, de Pablo, etc.
Si algún cristiano considera que los judíos que no aceptan a Jesús como Mesías siguen siendo el pueblo de Dios hoy, debe explicar en qué consiste esa elección. Desde luego la IASD nunca lo ha creído así. Según el NT, aunque ser judío trae muchas bendiciones históricas de beneficio personal para ese pueblo (Ro. 9: 1-5), pero de cara a la salvación y al plan de Dios para la humanidad, es absolutamente indiferente ser de origen judío o no. De hecho, hay infinidad de judíos étnicos que son ateos o agnósticos, y tampoco faltan quienes desprecian el cristianismo (lo cual en parte es comprensible por el daño que históricamente les han hecho los llamados “cristianos”).
El comentario a Romanos 9: 4 en el CBASD dice (destaco con mayúsculas): “Pablo no los llama "hebreos", lo que los hubiera distinguido por el idioma; ni "judíos", lo que habría destacado la raza. En cambio usa el título que destaca su relación como el pueblo escogido de Dios. Como descendientes de Jacob -que recibió de Dios el nombre de "Israel"- son los herederos de las promesas dadas a los padres (Efe. 2: 12). EN EL NT ESTE TÍTULO ES TRANSFERIDO A LA IGLESIA CRISTIANA, DE LA CUAL PABLO HABLA COMO DEL "ISRAEL DE DIOS" (Gál. 6: 16).”
Por eso para Pablo el auténtico remanente son los judíos que han aceptado a Jesús; pero, para regocijo de los gentiles, es un remanente abierto a todos aquellos que no son de origen judío; y cerrado para los judíos que no aceptan a Cristo. CBASD sobre Ro. 9: 6: “El cumplimiento de la promesa de Dios está limitado a los que cumplen las condiciones de la relación del pacto. La palabra de Dios no fallará para ese remanente fiel y obediente”
CBASD sobre Ro. 9: 13: “Cuando Pablo se refiere a la historia de los patriarcas muestra que CUANDO DIOS ELIGIÓ AL ISRAEL ESPIRITUAL (ver com. Mat. 21: 33-43), EN VISTA DE QUE LOS JUDÍOS NO CUMPLIERON EL PROPÓSITO DIVINO, estaba actuando plenamente en armonía con su proceder en el pasado. Dios no es injusto con nadie. AL LLAMAR A LA IGLESIA CRISTIANA PARA QUE CUMPLIERA SUS PROPÓSITOS PARA EL MUNDO, Dios está siguiendo el mismo principio que originalmente empleó cuando eligió a los israelitas y rechazó a los edomitas y a los ismaelitas. Pablo continúa probando que el rechazo actual tampoco implica que Dios sea injusto.” Y así continúa el resto del comentario.
Que alguien hoy en día se llame judío no quiere decir que lo sea en el sentido auténtico en que el NT explica el auténtico judaísmo (que es haber aceptado al Mesías). Pablo es clarísimo: “Así que el que es incircunciso por naturaleza, si cumple la ley, ¿no te juzgará a ti que con la letra y la circuncisión eres transgresor de la ley? Porque no es judío el que lo es por fuera; ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne; sino que ES JUDÍO EL QUE LO ES EN EL INTERIOR; y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; cuya alabanza no es de los hombres, sino de Dios” (Ro. 2: 27-29).
Respecto al texto de Rodríguez, toda la primera parte es impecable. Pero al final, justo en el lugar donde se colocan las conclusiones, se desvía por completo de lo que ha expuesto, y dice lo siguiente: “El alcance de la participación de los feligreses en una guerra es un asunto entre ellos y Dios”. ¿Comprenderíamos que en una exposición sobre la observancia del sábado Rodríguez dijera: “El guardar el sábado o el domingo es un asunto entre ellos y Dios”?
Sigue diciendo: “Aunque la iglesia no debería dar la impresión de que ciertas guerras son justificables, y por lo tanto justas, DEBE RECONOCER QUE, EN ALGUNAS SITUACIONES, LOS MIEMBROS PUEDEN PERCIBIR QUE TIENEN QUE ELEGIR EL MENOR DE DOS MALES, Y QUE CUALQUIERA DE ELLOS PUEDE REQUERIR SU PARTICIPACIÓN EN UN CONFLICTO DEFENSIVO.”
Y, aunque anteriormente ha dicho cosas como que “no existe tal cosa como una guerra justa”, ahora Rodríguez parece contradecirse con lo anterior, y en esta misma frase: “En esos casos, los feligreses pueden beneficiarse al examinar los principios de la guerra justa, sin concluir que la guerra en sí misma, o su participación en ella, es moralmente justificable”.
Si se concluye que la guerra no es justificable, no debe haber “principios de la guerra justa” (tradición teológica que procede de cuando la iglesia cristiana apostató, por cierto). Pero, para concluir el artículo, va Rodríguez y los ofrece al adventista para que los tenga en cuenta (¡!): “(1) El propósito final es la paz; (2) la guerra es el último recurso; (3) la violencia debe limitarse a los que portan armas; y (4) debe utilizarse el mínimo de fuerza necesaria para la victoria. Estos elementos establecen algunos parámetros que ayudarán a que la guerra sea menos inhumana, e intentar seguir el llamado de Jesús de amar a nuestros enemigos (Mat. 5:44).
Mientras tanto, anhelamos un futuro donde no habrá más guerra ni muerte (Isa. 2:3, 4)”.
Hay una contradicción flagrante, pero la parte antievangélica del artículo se ha puesto como conclusión, de modo que cualquier adventista que está matando a gente en una guerra puede entender que en su caso esos “principios de la guerra justa” son aplicables, y por tanto según su opción personal, puede seguir haciéndolo. Esto es lo grave del artículo.
Berea.
Vuestras dos ultimas intervenciones muestran que Ud. cree tener la verdad absoluta sobre todos los puntos de vista. Algo que no extrana debido a la hispanica tradicion. Pero quiero decirle.
Por un momento pongamos al lado al CBA y EW a los cuales respeto muchisimo, y no tendria ahora el tiempo y ni lo quiero gastar en explicar al vacio. Pero Ud. perdone, la exegesis que Ud. hacer de Pablo es muy pobre, claramente Pablo indica que la iglesia (gentiles) son "ramas injertadas" fijese, que injertadas es muy distinto a "sacar la raiz" y sembrar una nueva raiz. La iglesia no es la nueva raiz, la iglesia es una rama injertada. No hay aca ni siquiera un apice de sustiticion de Israel por la Iglesia. Israel siguer siendo el pueblo de Dios, el cual vendra al conocimiento y aceptacion de Jesus y junto con la iglesia "todo israel" sera salvo.
Por otra parte, siento que Ud. no acepte los principios que son utiles de la Guerra "justa." El Dr. Rodriguez es claro que no hay guerra justa, pero que ciertos principios que ese concepto mantiene son de ayuda. No tenia que repetir lo mismo que le escribi, lo que es evidente es que Ud. no responde a mi punto de que pastor dice que esos principios funcionan en Guerras de DEFENSIVAS. Si alguien invade mi pais, y algun cristiano (adventista) decide defenderlo de tales invasores, entonces el Ptr dice que es asunto entre el y Dios, y que si decide por la condicion de combatiente deberia atenerse a esos principios utiles de la guerra justa. Cuan en contra del evangelio esta esa posicion? Acaso fue injusta la guerra civil americana por liberar a los esclavos, acaso fue injusto la guerra contra las hordas espanolas que invadieron nuestro continente latinoamericano y arrazaron con la vida de cuantos nativos encontraron? sera que Dios estuvo en contra de defender la vida contra semejantes abusadores de los mas elementales derechos humanos? No se son preguntas. Estoy seguro que el Dr. Rodrigues no esta en favor de las guerras de agresion, como no lo debe estar ningun cristiano de cualquier tradicion.
Gracias, it's my last commentary.
Nadie, absolutamente nadie, con un dedo de frente, sensibilidad y sentido común, desea la guerra, la violencia o el terrorismo. Pero, lamentablemente, el mundo no es de color de rosas, cubierto de un arco iris y completamente lleno de personas buenas, afables y generosas. Vamos, que la realidad nos muestra y demuestra, por activa y por pasiva, que no vivimos precisamente en un mundo feliz. Ya en el cielo, según el relato de la Biblia, hubo la primera "guerra", y mucho antes que Caín le atizara un golpe mortal de quijada a su hermano Abel. La guerra no debería existir. Estoy completa y frontalmente contra ella. Pero de la misma manera que Luzifer, el gran Querubín, según el relato de la Biblia, se reveló contra Dios arrastrando a miles de seguidores y declarándole la guerra al Creador de todas las cosas, teniendo el Padre eterno que frenarle los pies y prometiendo que sería destruido por su ambición, maldad y complejo de superiodidad, también, en ocasiones, existe esa misma situación con paises, grupos e individuos proclive a invadir paises, practicar el terrorismo y asesinar a personas inocentes. En estos casos, y solo en estos casos, hay que recordar la famosa frase de Flavius Renatus Vegetius: "Si vis pacem, para bellum", "si quieres la paz, prepárate para la guerra". Y con gran tristeza cabe decir que todo lo demás son cuentos chinos. Discusiones bizantinas sobre el sexo de los ángeles. Además, todo este rollo de que los cristiano esto, de que los cristiano lo otro, me parece simplista. Hablemos de paz, eduquemos la paz y "prediquemos" la paz a aquellos que la practican, la buscan y la provocan. Hagamos incapie y eduquemos y avisemos a los dictadores, terroristas y teóricos del belismo, la amenaza y el odio contra Israel, Estados Unidos, los cristianos y por extensión a todos los que no comulgamos con roedas de molino, de que si hacen la guerra, practican el terrorismo o delinquen, caerá todo el peso de la justicia sobre ellos. Pero sin compasión, sin generosidad y sin tiempo para que sigan practicando y sembrando el mal. Hay que darle la vuelta al discurso, a las declaraciones de buenas intenciones y dirigirlo a los otros. A los que hacen, provocan y promueven las gueras, el terrorismo y el odio entre los pueblos, las personas y los individuos. Cuando el Profeta Isaís habla de fundir las armas y transformalas en arados, es una visión de futuro en la tierra nueva. No se puede caer, equivocando la dirección de los comentarios, las críticas y las amonestaciones, en la idea de que la guerra es mala per se y aunque exista, nosotros, los cristianos, adventistas o no, debemos quedarnos con los brazos cruzados viendo y contemplando como unos dictadores, paranoicos terroristas islámicos y personas malvadas, destryen todo lo que les apetezca y se ponga por su paso. Pues vaya ejemplo de cristianismo vamos a dar si todos pensaran así. Además, hay que recordar que la idea del pacifismo, la no vilencia y el no a la guerra, no es exclusividad de algunos cristianos intoxicados de ideas de los movimientos de la izquierda de mediados del siglo XIX, sino que ya lo preconizaban los comunistas europeos poco antes de la Promera Guerra Mundial y durante en NAZISMO en la Alemania de Hitler. A Lenin y Stalin les interesaba el "pacifismo", para que ellos más tarde pudieran asesinar a más de 60 millones de rusos que no querían la dictadura del proletarido. Y Hitler más de lo mismo. Por desear primero y antes que nada la paz negociada y traicionada con Hitler, Europa sufrió, unos meses después de su capitulación con la Alemania NAZI, la muerte de millones de judíos y una guerra cruenta que duró cinco años. Como dicían los romanos: "Si vis pacem, para bellum", "si quieres la paz prepárate para la guerra". Y todo lo demás son cuentos chinos y darle oxigeno a los malvados que sí quieren la guerra...
Estimado 1444:
Yo no creo tener la verdad absoluta en nada, pero si tengo una convicción razonada, sólo la modificaré si se muestran argumentos sólidos en contra, cosa que entiendo que tú no has hecho. Aun así, comprendo que puedas pensar de forma distinta, y no te acusaré alegremente de ser “un cabezota” (:-D).
Estoy de acuerdo en que hay una continuidad entre Israel y la iglesia. Todos los primeros cristianos eran judíos, y por tanto la iglesia cristiana nace EN Israel según la carne. Como dice Pablo en Ro. 9-11, queda un remanente en Israel. ¿Qué remanente? Los que aceptan al Mesías. Ésa es la continuidad, y por tanto estoy de acuerdo en que no hay una ruptura. Ahora bien, es un remanente abierto (como en realidad Dios siempre quiso que fuera, un pueblo abierto a todos los que quieran unirse a él), y en él pueden entrar los gentiles, siempre que acepten al Mesías. Sin embargo, los que siguen denominándose judíos pero no aceptan al Mesías se desgajan del árbol, como también dice Pablo. Por lo tanto el elemento étnico pierde su valor. La tesis del Dr. Bosqued que he citado explica de forma contundente cómo “Todo Israel será salvo” no significa que los que se autodenominan judíos hoy se vayan a salvar por el hecho de ser judíos, sino que se refiere a todo ese remanente de cristianos (tanto de origen judío como de origen gentil) que ahora conforma la iglesia de Dios. Llevaría tiempo explicarlo, pero una lectura atenta de Ro. 9-11 y demás textos sobre el tema es concluyente, creo.
El problema de la “guerra defensiva” es que los grandes poderes pueden disfrazar de tal a cualquier guerra (por ejemplo, la invasión de Afganistán en 2001 se hizo pasar por una guerra defensiva con excusa del ataque del 11-S, supuestamente cubierto por los talibán al acoger a Bin Laden). En cualquier caso, la posición de nuestra iglesia es que no matar es un mandamiento y un principio ineludible, y no hay justificación política alguna que pueda hacer ético el que se mate a otras personas, por mucho que pueda parecer una guerra justa.
Jonás Berea
Estimado Antonio:
Tanto para tus argumentos como para lo de la “guerra defensiva”, vuelvo a remitirme a los argumentos de Stéveny en el artículo que he enlazado anteriormente.
En cuanto a la no violencia, he de aclarar que no implica en absoluto que “debemos quedarnos con los brazos cruzados”, sino que debemos recurrir a otros métodos para luchar contra los dictadores, la opresión y las invasiones. En la propia expansión nazi hubo experiencias de lucha no violenta y de desobediencia civil contra el poder nazi que frenaron algunas medidas del gobierno y que salvaron a muchas vidas: las protestas del obispo Von Galen y su difusión escrita, los daneses que se pusieron (empezando por el rey Cristián X) las estrellas de David amarillas para identificarse con los judíos y entorpecer el exterminio selectivo, las personas como Irena Sandler (y algunos adventistas, frente a la corriente mayoritaria) que salvaron a muchos judíos… Recomiendo la historia de la familia Hassel, escrita por Susi, en el libro “Mil caerán”, que cuenta la historia de un hermano adventista que se negó a portar armas durante la II Guerra Mundial. Y es bien conocido que en esa misma guerra, el adventista Desmond Doss se negó a portar armas en el otro bando, aunque era el bando que luchaba contra los nazis.
Jonás Berea
Sr. Berea.
Prometi no volver a escribir pero no debo.
Evidentemente Ud. no va a reconocer de manera alguna que esta errado en sus posiciones contra las posturas de los lideres de la Iglesia. Creo que mas alla de toda duda demuestro en mis comentarios que el Dr. Rodriguez no esta defendiendo la participacion en guerras agresivas. Pero una vez mas Ud. se va por la tanjente y deja la cuestion al lado. El punto no es si USA utilizo o no el concepto de guerra defensiva o justa en forma correcta en su guerra contra el Taliban en Afganistan o contra Hussein in Irak, esto seria otra discusion. La cuestion que discutimos es los principios de la guerra justa que el Dr. Rodriguez llama "utiles" dentro del contexto de guerras DEFENSIVAS si un cristiano adventista dedide participar como combatiente. Ese es el PUNTO. Por eso le pregunte sobre su opinion en las guerras contra Espana por la liberacion de Latino America, o la guerra contra los que mantenian millones de esclavos en el sur de USA. Podriamos llamar a eso "guerras justas"`?, resultado NO RESPUESTA DE SU PARTE. Como dice Antonio, que creo es un poco mas radical que yo en estas cuestiones y le respeto muchisimo, nadie con un dedo de frente le gusta la guerra de ningun tipo, pero PERO en este mundo maldito por el pecado algunas veces son el remedio para exterminar ciertos males, o no?. Por ejemplo, Yo creo que si Espana se atreve a invadir nuevamente nuestro territorios latinoamericanos, personalmente yo no participaria como combatiente conviccion firme tengo que no debo portar arma ni contra un enemigo (ahhh y sabe no por teoria NO, yo he sido objetor de conciencia en donde serlo costo todo), pero si un joven de mi congregacion siente que debe defender su patria contra el invasor, tampoco lo pondria en disciplina ni creeria que esta haciendo algo incorrecto. Como dice el Dr. Rodriguez, es asunto entre el y Dios. PUNTO y FINAL
No puedo imaginar donde vive, pero pongase por un momento en los calzados de los millones y millones y millones de oprimidos en el mundo. Segun noticias de esta semana, Solo en latinoamerica hay 81 millon de ninos empobrecidos, en Argentina mueren ninos por desnutricion, es sobre esto que deberiamos estar hablando, que hacer por esos ninos. El hambre y la desnutricion matan mas gentes diariamente que todas las guerras. Si Ud. vivis en las naciones poderosas como Ud. las llamas, entonces cuando entras a los supermercados abarrotados de alimentos pensas en los que no tienen pan? por cual motivo? tengo que hablar desde la perspectiva latinoamericana, por tanto referirme a Espana, que arruino nuestros territorios, robo nuestras riquezas, y nos lego una herencia de miseria y dolor. Y cuanto esta haciendo Espana por restituir a latinoamerica NADA, NULO, CERO. Pero es alli donde la Iglesia esta trabajando, con ADRA alimentando a cuantos pueden, llevando agua a los sedientos, y un poco de esperanza a los desalentados brazos que por mas que trabajan no pueden salir de su miseria. Recuerdo su articulo en defensa de la huelga espanola por las medidas de austeridad, "austeridad" es lo unico que se les ha pedido y se levantan en protestas, que dolor, ojala nuestros territorios pudieran vivir aunque sea con "austeridad." A estos puntos de desbalance en sus publicaciones le llama Ud. verdad, cristianos, por favor.
¿Hasta cuando vamos a estar pasando cuentas por el pasado?
España cometió genocidio en América del Sur, sí es cierto y no creo que nadie con un mínimo de perspectiva histórica intente desmentirlo. También las demás potencias coloniales-europeas de los siglos pasados. ¿Quien está libre de pecado? ¿O hemos de recordar el genocidio indígena en el siglo XIX de los ya Estados Unidos de América? ¿Y los millones de muertos de Hirosima y Nagasaki?
Si hacemos un recorrido por las guerras del siglo pasado, muchas de ellas supuestamente defensivas vemos que no traen más que dolor, hambre y miseria.
Lo único que demuestra es que la guerra produce guerra y sufrimiento. El cristiano no puede pensar solo en el resultado inmediato de una acción defensiva por muy patriota y llena de buenas intenciones que esté; debe valorar también las consecuencias de las que se hace partícipe, porque aunque un soldado puede ir solo a defender unos ideales ¿cómo estar seguro que sus acciones no van a afectar a civiles inocentes? Su obediencia y lealtad a las normas militares ¿le hará partícipe de hechos que van en contra de la Ley de Dios?
La iglesia está llamada (por el ejemplo que Jesús nos dio) a ayudar a los que sufren, como bien se ha hecho mención a la labor de ADRA, no a provocar más sufrimiento; a dar de comer a los hambrientos, no a destruir cosechas, a predicar libertad a los cautivos, no a hacer prisioneros de guerra.
Espera -les diremos- que primero destruyo tu casa, violo a tus mujeres, mato a tus ancianos y luego llego yo y con mi cara bonita te predico acerca de Jesús y de su segunda venida.
Esther lamentablemente, las "cuentas del pasado" como Ud. dice cuentan, pues las acciones pasadas tienen un tremendo impacto en el presente. Perdona el genocido indigena en norteamerica fue cometido por los colonizadores de America, espanoles, ingleses, franceses and so on. Ademas gracias a USA tenemos libertad de expresion, religion, separacion iglesia - estado, etc. Claro que tienen problemas tambien. Pero aca el punto no es la potencias occidentales, que un analises podria hacerse y ninguna esta libre de pecado clarisimo, coincido con Ud. que la guerra es la cosa mas triste del mundo quien puede decir otra cosa, la conversacion que he estado teniendo con Berea, hasta que politicamente me llamo "cabezota" o algo asi, es que el Ptr. Rodriguez no defiende la participacion, no promueve la participacion, no arguye por la participacion, no and no and no de la iglesia en guerras de ningun tipo, cosa que Juanfer and Berea han acusado a el.
Ademas, a lo menos Inglaterra ha hecho algo por compensar a sus colonias. Espana O.
Estimado 1444:
Creo que en mi respuesta estaba claro que, desde el punto de vista cristiano, NINGUNA GUERRA ES JUSTA, pues implica quitar la vida de personas. Entre esas personas puede estar hasta un hermano en la misma fe, que haya considerado oportuno no objetar y portar armas por su país. Y también he dejado claro que si el país de uno sufre una invasión o una dictadura, existen muchas formas de resistirse a ella y de socavar el poder de los tiranos, como la desobediencia civil y la no resistencia pacífica, que no son incompatibles con el “No matarás”.
Por ejemplo, si usted se hubiera unido al ejército de emancipación de Simón Bolívar, el gran libertador de América del Sur, quizá se habría visto implicado en el episodio en que Bolívar ordenó ejecutar a 866 españoles capturados en La Guaira (1814), o cuando ordenó matar a 600 persona en Bogotá, práctica que horrorizó a voluntarios británicos que había llegado desde Venezuela. Hubo tropas de emancipación, como las de José Tomás Boves y sus llaneros, que fueron conocidas por su extrema crueldad incluso con la población civil de su propio país, pues lo normal es que todas las guerras, sean “justas” o no evolucionen hacia la guerra total. Por supuesto, las matanzas del bando español eran mayores, pero el mal mayor del contrario no hace bueno mi mal. Por eso, el cristiano no debe llevar armas ni implicarse en la guerra, que siempre implica destrucción. El saldo final de la “guerra justa” de Bolívar en Venezuela fue de unas 300.000 personas, algo así como un tercio de sus habitantes. Ése fue el precio humano de la independencia. El cristiano auténtico podía haber apoyado la emancipación, pero sólo mediante métodos pacíficos.
Yo no escribí ningún artículo en defensa de la huelga española, sino que escribí un artículo sobre los derechos de los trabajadores en general, incluidos los iberoamericanos, y sobre algunas posiciones dentro de nuestra iglesia relacionadas con este asunto (el debate sobre el papel de los sindicatos). Pero como salió la semana en que había convocada una huelga general en España, los gestores de Café Hispano decidieron poner una presentación en relación con ella (sin consultarme, por cierto), y al cabo de unos días la quitaron, como se ve aquí:
http://spectrummagazine.org/cafe_hispano/2010/09/28/la-iglesia-adventist...
Si relee el artículo, precisamente las citas bíblicas que ofrezco, como Santiago 5, tienen una aplicación más clara en países como el suyo, donde la mayoría de la población vive explotada por un sistema económico y social opresor. El problema es que estas élites financieras son insaciables, y con motivo de la crisis actual, quieren extender la desprotección laboral a lugares donde ha costado mucho tiempo de esfuerzo conseguir unas leyes que protejan derechos mínimos de los trabajadores. Hay sitios donde la situación de los más humildes, y de los niños por ejemplo, seguro que es todavía más grave que en la de su país, y eso no quita que en cada lugar se pida justicia, independientemente de que sea la peor situación posible o una situación intermedia.
Por otro lado, soy consciente de que la prosperidad del mundo “desarrollado” se asienta sobre el expolio del resto del mundo. Occidente hace siglos que desarrolló un sistema de explotación de recursos de ultramar en beneficio de su crecimiento. Si escribiera un artículo sobre el tema (cosa que no he hecho), ése sería mi enfoque, y creo que bíblicamente hay datos para saber que no es la voluntad de Dios.
En el NT jamás encontraremos nada parecido a la “guerra justa”, doctrina que fue elaborada mucho después, a partir de la alianza trono-altar de la iglesia apóstata tras Constantino, como se indica en la cita de Zabelska que aporto en mi artículo. La teología católica medieval la desarrolló, como otras tantas doctrinas espurias, pero no tiene base bíblica.
Relee mis escritos y verás que yo no he acusado a Rodríguez de “la participación de la iglesia en guerras”, sino que he lamentado que no dejara clara la doctrina bíblica de que ninguna guerra es justa y de que por tanto no es apropiado éticamente que un cristiano participe en una guerra.
Finalmente, hermano 1444, creo necesario aclarar que de ningún modo te llamé “cabezota”, sino todo lo contrario. Repasa el debate (conviene hacerlo para no perder el hilo) y fíjate en cómo tú decías: “Vuestras dos ultimas intervenciones muestran que Ud. cree tener la verdad absoluta sobre todos los puntos de vista. Algo que no extraña debido a la hispánica tradición”. Aunque no lo dices explícitamente, entiendo que es una forma de llamar cabezota a alguien (recurriendo además a un prejuicio xenófobo). Y precisamente yo respondí así: “Yo no creo tener la verdad absoluta en nada, pero si tengo una convicción razonada, sólo la modificaré si se muestran argumentos sólidos en contra, cosa que entiendo que tú no has hecho. Aun así, comprendo que puedas pensar de forma distinta, y no te acusaré alegremente de ser “un cabezota” (:-D)”. Por tanto la referencia a “cabezota” era a la forma en que me trataste: en lugar de responder a mis argumentos, te centraste en caracterizarme e incluirme en un supuesto colectivo hispánico, condicionado cultural o genéticamente por la terquedad (eso se desprende de tu generalización, al menos). Y añadía un símbolo de sonrisa precisamente para mostrar que no me ofendía, sino que respondía en tono amistoso a tus palabras.
Para evitar estas confusiones (y la pérdida de tiempo consiguiente), en los debates es mejor centrarse en la cuestión debatida, y evitar referencias a nuestra percepción personal del otro. Es mi consejo, desde la simpatía personal hacia un hermano en Cristo:
Jonás Berea
Pues apreciado Hermano Jonas sinceramente deseo disculparme pues de verdad no intente ofenderle con esa declaracion, perdon. Algo que tenemos que reconocer es que la herencia espanola nos ha legado a todos en Latinoamerica algo de terquedad y de no admitir puntos que nos parecen mal, cerrar la vista a esa realidad es cerrar la vista a la cultura hipana en general.
Por otra parte, conincido con Ud. que el NT no habla explicitamente nada acerca de Guerra Justas, como no lo hace como con tantos otros temas. Lo que si creo es que los principios de la guerra justa se basan en principios biblicos y que no estan en abierta oposicion con el evangelio. Esos principios fueron utilizados en especial en la Revolucion Americana en contra de Inglaterra, y luego en la guerra civil para liberar los esclavos del sur. El mal uso de esos principios no hacen los principios en si mismos malos, como el mal uso de las leyes de Dios por parte de los fariseos no hacia en los dias de Jesus las leyes malas. Dios mismo guio a los israelitas a guerras tantos invasoras como liberadoras, las guerras fueron un medio de castigo divino por la maldad de aquellas naciones. Romanos 13 dice Pablo que la ley y los ejecutores de la misma estan para catigar a lo que hacen lo malos...y muchas veces la ley tiene que usar la fuerza para imponerse contra el mal. Despues de la segunda guerra mundial y los crimenes alemanes contra muchas naciones y en especial contra los judios, aunque murieron muchisimos otros no judios, desperto a la comunidad international que decidio que no se volveria a repetir. Ahora tristemente, esa comunidad tiene que lanzar leyes y politicas para restringir los abusos de ciertos gobiernos contra sus ciudadanos. Ejemplo reciente es Kadafi, la comunidad international le llamo una y otra vez a detener su represalias contra el pueblo y no lo hizo las intensifico, ahora el pais enfrenta una guerra con graves consecuencias, y note que el era una aliado de occidente desde hace algunos anos. Esa misma comunidad claro que no es equilibrada en la aplicacion de estas normas lo que es lamentable, pero que es equilibrado en nuestro mundo, NADA.
Esa es mi perspectiva, respeto la suya pero disiento en muchos puntos, y realmente no creo que este o estemos en favor de una nacion o otra, como Ud. tratamos de sujetar nuestra conciencia a las Escrituras y al Espiritu Santo. Claro que deberiamos mantenernos abiertos para cambiar de opinion cuando los argumentos o las evidencias lo marquen con la conduccion del Dios.
Dios le guarde, feliz sabado
Abner
Decía el hermano Antonio:
“No confundamos, por favor, simplificando la cuestión. No todo es igual, ni parecido ni semejante. Ni Hitler era igual que Neville Chamberlain. Ni Stalin era igual que Winston Churchill, aunque tuvieran que darse la mano y el abrazo del oso en la Conferencia de Potsdam. ”
Vaya, así que hay criminales malos y criminales buenos... O sea, que lo de Auschwitz está mal pero lo de Hiroshima, Nagasaki, Tokio (donde murieron aún más japoneses aun sin bombas atómicas), Dresde, Berlín, Colonia... no está tan mal, incluso puede que fuera un mal necesario.
¿Y los MILLONES de alemanes que fueron asesinados por los aliados en la inmediata posguerra?
http://www.lavanguardia.com/libros/20110427/54144992955/un-libro-cifra-e...
A lo mejor tenemos que replantearnos tantas “pelis” de buenos y malos como nos hemos llegado a creer. Y ver la “tele” un poco menos...
Pues a estas conclusiones nos lleva la mundanalización de la iglesia (y de sus miembros, claro). Lo digo sin ánimo condenatorio, pues sin duda yo también tengo mi dosis, quizá en otros asuntos.
Con el agravante de que cuando se trata del sionismo, a pesar de que ha masacrado “infinitamente” a más palestinos que éstos a judíos, entonces el rasero se invierte. Y los que más matan son los buenos de la película... Eso sí que es influencia dispensacionalista, aunque sea por vía indirecta.
Recordemos al Maestro. Él no deja lugar a dudas ni a violencia de ningún tipo ni a “guerra justa” de ninguna clase (sea en versión jesuita clásico, sea en versión ÁMRodríguez):
«Habéis oído que se dijo: "OJO POR OJO Y DIENTE POR DIENTE."
Pero yo os digo: no resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te abofetee en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.
Y al que quiera ponerte pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa.
Y cualquiera que te obligue a ir una milla, ve con él dos.
Al que te pida, dale; y al que desee pedirte prestado no le vuelvas la espalda.
Habéis oído que se dijo: "AMARAS A TU PROJIMO y odiarás a tu enemigo."
Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen,
para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos; porque El hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos.
Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen también lo mismo los recaudadores de impuestos?
Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis más que otros? ¿No hacen también lo mismo los gentiles?
Por tanto, sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto» (Mateo 5: 38-48).
Y lo digo una vez más, ¡cuánta falta hace que la sede de nuestra iglesia salga de una vez de Estados Unidos!
Saludos fraternales y feliz jornada.
Dice el hermano Abner:
“Lo que si creo es que los principios de la guerra justa se basan en principios biblicos y que no estan en abierta oposicion con el evangelio.”
Me temo que jamás podrás probar eso con la Palabra. Se da de tortas, de hecho, con el pasaje que ya reproduje ayer. Y con el espíritu y/o la letra de muchas otras declaraciones del Maestro y sus apóstoles (ver Juan 18: 36; 17: 15ss.; Rom. 12: 14-21; 1 Pedro 3: 9ss.). Hablar de “guerra justa”, al menos desde una perspectiva bíblica, es como hablar de “noche diurna” o de “gordos delgados”. Y una vez que se empieza a usar ese siniestro oxímoron, a nadie debe extrañar que supuestos gobernantes “cristianos” y similares hablen después, en tono justificatorio, de “guerras preventivas”, “asesinatos selectivos” a la hora de legitimar sus crímenes y genocidios.
Sobre el dictador Gadafi, a quien políticamente no tengo el menor interés en defender, cometemos un error limitándonos a repetir la “información” de los poderosos. Lo cierto es que sigue sin haber ninguna prueba (ayer una portavoz del TPI vino, en la práctica, a reconocerlo) de que se produjesen esas masacres contra su pueblo el 23 de febrero, excusa empleada para invadir su país (y, naturalmente, llevarse su petróleo). En su momento, la agencia rusa RIA Novosti informó de que satélites rusos no habían podido constatar bombardeo alguno. Incluso el ministro de Defensa estadounidense admitió que no se habían producido.
Es muy peligroso, insisto, dejarse llevar por la propaganda dominante. Para hablar con rigor, deberíamos ir más allá, consultar también información alternativa, y por supuesto escuchar lo que los acusados (en este caso, el régimen de Gadafi) tienen que decir. ¿Lo has hecho tú, Abner? ¿Acaso no se ajusta esto último a los principios bíblicos?
De lo contrario, caeremos víctimas de más de un engaño, capaz de embaucar “incluso a los elegidos”. Y recordemos que el Maestro nos previno contra eso (ver Mat. 24: 24).
Saludos fraternales.
Gracias por el buen tono, 1444/Abner. En ningún momento me ofendí, y comprendo que haya posturas diferentes. Simplemente creo que todos debemos esforzarnos en evitar alusiones personales para así poder centrarnos mejor en los temas de debate.
En el AT Dios otorgó muchas leyes que él consideró oportunas por las circunstancias históricas de su pueblo. Al hablar de la posibilidad de repudiar a una esposa, Jesús dijo que Moisés lo "permitió" "por la dureza de vuestro corazón" (Mt 19: 8). Sin duda, ese principio se extiende a otras leyes que luego él explícitamente derogó, al ofrecer Dios una revelación mucho más amplia y profunda a través de su hijo (Heb 1: 1-2). Por ejemplo, Jesús derogó la pena de muerte, que el mismo Dios había establecido, al prohibir que se apedreara a la mujer adúltera (Juan 8). Las leyes de la teocracia israelita ya no son necesarias, y el mensaje del NT, sin eliminar nada del espíritu del AT, sin duda ofrece una nueva visión, más profunda y elevada, remitiéndose no ya a leyes temporales, sino a lo que Dios quiso "en el principio" (Mt 19: 8).
Jonás Berea
Hola queridos amigos,
Estoy complacida de ver que espacios como estos sean posibles. Que sea posible el diálogo (aún cuando haya distinciones) El artículo es muy claro, y más aún la Biblia! La violencia genera más violencia, no existe la guerra justa, y nosotros no podemos ponernos en lugar de Dios para decidir quien debería morir, "el bueno?, el malo?" No seamos arrogantes al tratar de poner nuestros pensamientos jucios en lugar de Dios.
La Biblia no podría ser más clara. Gracias por todas vuestras referencias!
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