Interrogantes sobre Dios en el libro de Job

En primer lugar, me gustaría compartir lo que más me llama la atención de esta persona creyente: sus interrogantes, sus dudas, y sus convicciones para desechar razonamientos demagógicos, llenos de oportunismo. Creo que en la vida todos tenemos preguntas no respondidas, y que nos guían en nuestra búsqueda de sentido. ¿Cómo no convertirte en un interrogante viviente cuando tu vida es destrozada por el sufrimiento?

El libro de Job transcurre desde las preguntas que hacen sus siete personajes. Solo cinco de ellos son humanos. De estos, tan solo uno, Job, las necesita para romper el silencio de Dios. Así podrá seguir relacionándose con su Creador. Así querrá interpelarlo, y pedirle explicaciones por sus terribles circunstancias. Así podrá crecer en amor y misericordia hacia su Redentor. Así podrá expresarle su angustia, sus miedos, su dolor, sus percepciones cambiantes y desafiantes. Así podrá seguir preguntándole para aprender a aprehender la vida con sentido. La vida buena protegida bajo las alas del Omnipotente. Así podrá esperar la resurrección de los justos.

La otra, su mujer, tiene una sola pregunta, pero es la gran pregunta del libro, o al menos le sirve a Job para explicarse su relación con Dios. A los teólogos y a los filósofos de la religión, se les ha convertido en toda una asignatura problemática: la teodicea. El pueblo de Israel también se ha identificado a lo largo de su historia con dicha pregunta. De igual manera que cada mártir de cualquier credo religioso, cada víctima oprimida por el mal, cada ser humano esclavizado por la injusticia de los poderosos, y cada no creyente que ame al prójimo como a sí mismo. La vida nos da enseñanzas de seres humanos que se colocan del lado del bien pese al sufrimiento, y en lucha contra esta lacra humana.

Los otros tres “amigos”, Elifaz, Bildad, y Zofar, serán ejemplo de lo que no hay que preguntarle en nombre de Dios a ningún ser humano, amigo o enemigo, que sufre. Digamos que su “santidad” auditiva, más que su “sensibilidad” auditiva, les lleva a querer defender el buen nombre de Dios por encima de todo, y de todos. Los que no teorizan a Dios como ellos es normal que sean convertidos en un vergonzoso saco de huesos moribundo. Si no hubiesen querido defender la justicia de Dios ante el sufrimiento de su amigo, habrían permanecido en silencio solidario a su lado sin molestar. Su compañía silenciosa hubiese sido eficaz, y habrían compartido las dudas existenciales de Job. Pero no, los hay que quieren que vivamos la relación con Dios desde sus esquemas mentales. Tienen legitimadas, y explicitadas, todas las posibles inquietudes religiosas para cualquier situación que se produzca. Y ¿cómo no? También tienen prefabricadas todas las opciones de respuesta. Hablan de Dios pero viven emocionalmente alejados de su prójimo. Dios no legitima ni sus discursos, o sermones, ni las preguntas que los originan.

Los otros dos protagonistas pertenecen a una relación no humana, y antagónica en relación con Job.

Satanás, el ángel engañador, agente de preguntas de gran perjuicio para Job y Dios. Preguntas enmarcadas en clara alusión al egoísmo humano, y la imposibilidad altruista de la adoración a Dios. Preguntas que ponen en tela de juicio la inocencia del amor divino, y humano. Preguntas para medir su propio poder ante el Todopoderoso. Preguntas para destrozar la confianza en Dios de todos los hijos de Dios del universo alejados del reino del mal.

Finalmente, en esta presentación falta el personaje principal, el Dios de Job. El Dios que ama a Job. El Dios al que Job respeta con amor. El Dios que le pregunta al autor del mal por el bueno de Job. El Dios que desde su trono mira y pone su mirada atenta en su “siervo”, en su seguidor, en su discípulo, Job. Mirar a alguien, y preguntar por ese alguien, nos dice mucho de la ternura de una relación.

Centrada la preponderancia de la pregunta sobre las respuestas, aludiré explícitamente a las preguntas que cada uno de los protagonistas formula. No seré exhaustivo, pero las que he elegido creo que permitirán clarificar el hilo conductor. Este, a mi modo de entender, es crecer en la relación con Dios pese al mal que padecemos, y su no explicación racional.

Además cualquier pregunta es legítima si busca que Dios defienda nuestra causa, pero es ilegítima si nos pone en el lugar de Dios. Pecado del hombre religioso que se cree mejor que su prójimo. Parábola del fariseo y del publicano. Metáfora de perspectivas relacionales entre los amigos de Job, y éste. Pero también entre el Dios de Job, y Satanás, que se creía incluso más justo, y sabio, que su Creador. Pecado inherente a las criaturas caídas en sus garras. Soberbia.

Citaré la versión Dios habla Hoy

Preguntas que se hace Job interpelando a Dios, a sus amigos, o si no a quién sea para explicar su fatalidad y padecimientos.
Job 3 (Job se queja de su desdicha en la vida)

11 ¿Por qué no habré muerto en el vientre de mi madre,
o en el momento mismo de nacer?

12 ¿Por qué hubo rodillas que me recibieran
y pechos que me alimentaran?

16 ¿Por qué no me enterraron como a los abortos,
como a los niños muertos antes de nacer?

20 ¿Por qué deja Dios ver la luz al que sufre?
¿Por qué le da vida al que está lleno de amargura,

21 al que espera la muerte y no le llega,
aunque la busque más que a un tesoro escondido?

Cualquier entendido en terapia actualmente nos dice que la queja es un mecanismo razonable, y positivo, para liberar la insatisfacción provocada por las circunstancias injustas que nos acarrean angustia. Incluso recomiendan el lloro. Incluso otros piden la eutanasia como solución al sufrimiento inútil, y sin esperanzas.

En su caso, su queja no es gratuita, ya que la hace desde su sentido común tal y como lo expresa en el siguiente texto:

Job 6: (Job se queja de la incomprensión de sus amigos)

5 ¿Acaso rebuzna el asno, si tiene hierba?
¿O brama el toro, si tiene pasto?
6 ¿Quién come sin sal una cosa desabrida?
¿Qué gusto tiene una cosa sin sabor?

14 Al amigo que sufre se le ama,
aun cuando no haya sido fiel al Todopoderoso.
15 Pero ustedes, mis amigos, me han fallado,
como arroyos que se quedan secos.

Job 6: (Job defiende su sentido común y su inocencia ante sus amigos)

30 ¿Acaso creen que soy un mentiroso
que no se da cuenta de lo que dice?

Job 7: (Job se queja a Dios, y necesita explicaciones para sus dudas a causa de su naturaleza caída y su terrible enfermedad)

4 Me acuesto y la noche se me hace interminable;
me canso de dar vueltas hasta el alba,
y pienso: ¿Cuándo me levantaré?
5 Tengo el cuerpo lleno de gusanos y de costras,
y me supuran las heridas de la piel.

12 ¿Soy acaso un monstruo del mar
para que así me vigiles?

17 ¿Qué es el hombre, que le das tanta importancia?
¿Por qué te preocupas por él?

18 ¿Por qué lo vigilas día tras día,
y lo pones a prueba a cada instante?

19 ¿Por qué no apartas tu vista de mí,
y me dejas siquiera tragar saliva?

20 Si peco, ¿qué perjuicio te causo,
vigilante de los hombres?
¿Por qué me tomas por blanco de tus flechas?
¿Acaso soy una carga para ti?

21 ¿No puedes perdonarme mi pecado?
¿No puedes perdonar el mal que he cometido?

Job 9: (Job expresa lo que conoce de Dios, y se pregunta por lo que desconoce del origen del mal)

4 Dios es grande en poder y sabiduría,
¿quién podrá hacerle frente y salir bien librado?

12 Si de algo se adueña, ¿quién podrá reclamárselo?
¿Quién podrá pedirle cuentas de lo que hace?

14 ¿Cómo, pues, encontraré palabras
para contradecir a Dios?
15 Por muy inocente que yo sea, no puedo responderle;
él es mi juez, y solo puedo pedirle compasión.

19 ¿Acudir a la fuerza? Él es más poderoso.
¿Citarlo a juicio? ¿Y quién lo hará presentarse?
20 Por más recto e intachable que yo fuera,
él me declararía culpable y malo.

24 Deja el mundo en manos de los malvados
y a los jueces les venda los ojos.
Y si no ha sido Dios, ¿quién, entonces?

Job 10: (Job le pide responsabilidades a Dios sobre su destino)

3 Siendo así que tú mismo me creaste,
¿te parece bien maltratarme y despreciarme,
y mostrarte favorable a los planes de los malos?
4 ¿Acaso ves las cosas como las ven los hombres?
5 ¿Acaso es tu vida tan corta como la de un mortal?
6 Entonces, ¿por qué andas
buscándome faltas y pecados,
7 aun cuando sabes que yo no soy culpable
y que nadie me puede salvar de tu poder?
9 Recuerda que me hiciste de barro:
¿vas ahora a convertirme otra vez en polvo?

Job 12-13: (Job expresa su libertad de conciencia religiosa y critica la apologética de la autoridad religiosa oficial establecida, ejemplificada por sus amigos, y por él mismo, antes de su crisis existencial)

¡No hay duda de que ustedes son la voz del pueblo,
y de que cuando mueran no habrá más sabiduría!

3 Pero también yo tengo entendimiento,
y en nada soy inferior a ustedes.
¿Quién no sabe todo esto?

9 ¿Hay alguien todavía que no sepa
que Dios lo hizo todo con su mano?

Capítulo 13:

7 ¿Creen acaso que defienden a Dios con sus mentiras,
y que le hacen un servicio con palabras engañosas?

8 Ustedes se han puesto de su parte
y quieren defender su causa,

9 pero, ¿qué pasará si Dios los examina?
¿Podrán ustedes engañarlo como a un hombre?

Job 13: (Job expresa su peor pesadilla: el silencio y ocultamiento de Dios ante su sufrimiento)

20 Concédeme solo dos cosas, oh Dios,
y no me esconderé de ti:
21 Deja ya de castigarme

y no me hagas sentir tanto miedo.
22 Llámame, y yo te responderé;
o yo hablaré primero, y tú me responderás.

23 Dime, ¿cuáles son mis pecados y delitos?
¿Cuáles son mis crímenes?
24 ¿Por qué te escondes de mí?
¿Por qué me tratas como a un enemigo?

25 Soy como una hoja al viento,
¿por qué quieres destruirme?
No soy más que paja seca,
¿por qué me persigues?

Job 14: (Job expresa su idea de juicio y transcendencia ante la inmediatez de la muerte)

¿Y en este hombre has puesto los ojos,
y contra él quieres entablar un juicio?

10 En cambio, el hombre muere sin remedio;
y al morir, ¿a dónde va?
14 Si un hombre muere, ¿volverá a vivir?

Hasta aquí, algunos de los interrogantes más significativos de la vida de Job. Puede que en algún momento o circunstancia de nuestra vida tengamos que planteárnoslos, o nos hayan podido servir para relacionarnos con Dios, pese a la desgracia o padecimiento de sufrimientos gratuitos. De rico a indigente; de famoso a desecho social; de ocupado hombre de negocios a ser declarado superfluo para el sistema; de padre a enterrador de hijos; de amigo de Dios a verse como su enemigo sin entender el motivo; de esposo a ser repudiado por su mujer; de persona con salud a enfermo con tumores en la piel; de feliz a infeliz.

Preguntas que le hacen a Job sus amigos para explicarle su fatalidad y sus padecimientos culpabilizándolo, y así defender a Dios.

Elifaz:

5 ¿te acobardas y pierdes el valor
ahora que te toca sufrir?

6 Tú, que eres un fiel servidor de Dios,
un hombre de recta conducta,
¿cómo es que no tienes plena confianza?

17 ¿Puede el hombre ser justo ante Dios?
¿Puede ser puro ante su creador?

Capítulo 5,

1 Grita, Job, a ver quién te responde.
¿A qué ángel vas a recurrir?

Ignorancia respecto del autor del mal de los hombres, y del peso del sufrimiento humano cuando el dolor es insoportable. Desconocimiento de las funciones intercesoras del ÁNGEL DE DIOS, Cristo Jesús, y de la promesa de Génesis 3,15. No así Job que expresa su confianza en su Redentor en todo momento, y por eso no entiende su soledad y el vacío existencial en el que se encuentra.

Bildad:

¿Hasta cuándo vas a seguir hablando así,
hablando como un viento huracanado?
3 Dios, el Todopoderoso,
nunca tuerce la justicia ni el derecho.
4 Seguramente tus hijos pecaron contra Dios,
y él les dio el castigo merecido.
5 Busca a Dios, al Todopoderoso,
y pídele que tenga compasión de ti.
6 Si tú actúas con pureza y rectitud,
él velará por ti, y te dará
el hogar que justamente mereces.

Una sola pregunta, pero demasiadas respuestas para reprender el mal humor de Job. Crueldad en las respuestas, y se apela al Dios de la retribución. Si hago bien, Dios me otorgará un hogar maravilloso, paradigma del medio oriente de la bendición divina. Apela a que Job haga examen de conciencia, confesión de pecados, y propósito de enmienda.

Zofar:

3 ¿Crees que con tu verborrea nos vas a hacer callar,
y que nadie es capaz de responder a tus burlas?

7 ¿Crees que puedes penetrar en los misterios de Dios
y llegar hasta lo más profundo de su ser?

8 ¿Qué puedes hacer,
si son más altos que el cielo?
¿Qué sabes tú, si son más profundos que el abismo?

10 Si Dios viene, y arresta y llama a juicio,
¿quién habrá que se lo impida?

11 Él sabe quién es mentiroso;
él ve la maldad, ¿o crees que no se da cuenta?

Le reprende que ironice sobre el sufrimiento, sobre el silencio de Dios, y además se cree en el derecho de recordarle a Job su ignorancia, y sus malvadas mentiras sobre Dios. Es un Dios lejano y misterioso que solo se acerca al hombre para castigarlo por su maldad.

Pregunta hiriente que le hace a Job la madre de sus hijos, y ex-esposa, para explicarle su fatalidad y sus padecimientos culpabilizando a Dios.

Job 2 (Job se mantiene en sus cabales amando a Dios más allá de su comprensión)

9 Pero su mujer le dijo:

--¿Todavía te empeñas en seguir siendo bueno? ¡Maldice a Dios y muérete!

10 Job respondió:

--¡Mujer, no digas tonterías! Si aceptamos los bienes que Dios nos envía, ¿por qué no vamos a aceptar también los males?

Lo sitúa en un horizonte sin expectativas de futuro ni de sentido. Es como si su vida fuese maldita por causa de su fe. Todas sus convicciones más arraigadas son cuestionadas por el dolor de la mujer que ha amado, y ama. Todos sus sentimientos no importan nada ante el deseo de ella de que se vengue de su Dios. Se trata de pecar contra el primer, y segundo mandamiento de la ley. Se trata de convertirse en idólatra, y darle la razón a Satanás. Sin embargo, y contra un pronóstico diabólicamente desfavorable, prefiere escoger el camino del sentido común, y de la coherencia con su pasado, con su identidad, y no renunciar bajo ningún concepto al Todopoderoso, aunque se enfade con sus circunstancias, y en su ignorancia le pida explicaciones.

Las preguntas que le hace Dios a Satanás sobre Job siempre son las mismas.

Job 1 (Dios es feliz por la relación de servicio y por el compromiso ético de Job con Dios, y con su prójimo).

7 El Señor le preguntó:

--¿De dónde vienes?

Y el acusador contestó:

--He andado recorriendo la tierra de un lado a otro.

8 Entonces le dijo el Señor:

--¿Te has fijado en mi siervo Job? No hay nadie en la tierra como él, que me sirva tan fielmente y viva una vida tan recta y sin tacha, cuidando de no hacer mal a nadie.

Creo que son unas preguntas altamente relevantes por lo que ponen de manifiesto. A Dios lo único que le interesa son sus hijos en territorio enemigo. Satanás no puede entender esa relación altruista nacida de la fe, el amor y la esperanza. Para él es locura, y aunque desata su ira, no consigue destruir la capacidad de resistencia, y entrega de Job. Dios se fija en nosotros para potenciarnos, y protegernos, poniéndole límites al malo. Este, Lucifer, solo se fija en los hijos de Dios para torturarlos si puede. Tampoco consiguió destruir a Cristo ni minar su ministerio de servicio a la humanidad. La violencia no siempre tiene la última palabra. Hay héroes de la fe por la gracia de Dios, y para felicidad de la comunidad de creyentes.

Las preguntas que le hace Dios a Job sin explicarle nada del autor de sus sufrimientos son para decirle que lo ama muchísimo, y que no tiene sentido dudar de su bondad.

Job 38-39 (Dios es feliz por poder responderle a Job, y poner fin a sus sufrimientos).

1 Entonces el Señor le habló a Job de en medio de la tempestad.[a]

El Señor
2 ¿Quién eres tú para dudar de mi providencia
y mostrar con tus palabras tu ignorancia?

4 ¿Dónde estabas cuando yo afirmé la tierra?

5 ¿Sabes quién decidió cuánto habría de medir,
y quién fue el arquitecto que la hizo?

6 ¿Sobre qué descansan sus cimientos?
¿Quién le puso la piedra principal de apoyo,
7 mientras cantaban a coro las estrellas de la aurora
entre la alegría de mis servidores celestiales?

8 Cuando el mar brotó del seno de la tierra,
¿quién le puso compuertas para contenerlo?

12 ¿Alguna vez en tu vida has dado órdenes
de que salga la aurora y amanezca el día?

13 ¿Y de que la luz se difunda por la tierra
y los malvados vayan a esconderse?

16 ¿Has visitado el misterioso abismo
donde tiene sus fuentes el océano?

17 ¿Has visto dónde están las puertas
del tenebroso reino de la muerte?

19 ¿En dónde están guardadas
la luz y las tinieblas?
20 ¿Sabes hacerlas llegar hasta el último rincón
y que luego regresen a su casa?

31 ¿Eres tú quien mantiene juntas a las Pléyades
y separadas las estrellas de Orión?

32 ¿Eres tú quien saca a su hora al lucero de la mañana?
¿Eres tú quien guía a las estrellas
de la Osa Mayor y de la Osa Menor?

33 ¿Conoces tú las leyes que gobiernan el cielo?
¿Eres tú quien aplica esas leyes en la tierra?

34 ¿Puedes dar órdenes a las nubes
de que te inunden con agua?

Capítulo 39:

26 ¿Acaso eres tan sabio que enseñas a volar al halcón,
y a tender su vuelo hacia el sur?
27 ¿Eres tú quien ha ordenado al águila
que ponga su nido en las alturas?

Capítulo 40:

8 ¿Pretendes declararme injusto y culpable,
a fin de que tú aparezcas inocente?
9 ¿Acaso eres tan fuerte como yo?
¿Es tu voz de trueno, como la mía?

En resumen, durante el desenlace de los últimos cuatro capítulos, Dios interpela a Job trayéndolo a juicio. Para Job debe ser un gran alivio psicológico que Dios se digne a interesarse personalmente por su causa. No importa qué le pregunte sino que Dios, Creador se digne a acercarse a su criatura desvalida.

Dios le pregunta a Job sobre los misterios de la creación. Las preguntas versan sobre la astronomía; el cosmos; la fisicomatemática; el reino animal; la teología; la ética…Adopta el rol de filósofo de la ciencia, y de científico, ante el cual Job enmudece y guarda silencio con admiración y asombro. Dios despliega sus atributos para seducir de nuevo a Job, y volverlo a enamorar de su grandeza, su bondad y su providencia. Razón todo ello del motivo por el cual no ha permitido a Satanás matarlo.

Dios marca la distancia entre la criatura y el Creador. También afirma que la bondad, la justicia, el poder, y la inocencia triunfan sobre el mal, ya que Él es garantía de su triunfo universal. El bien triunfará rotundamente y el mal dejará de existir.

Job entiende que la única verdad sobre Dios no es teórica sino relacional. Experiencia compartida.

Curiosidad estadística, Dios habla tres veces con Job sobre sus expectativas; dos con Satanás sobre Job; una con Elifaz y sus amigos, para censurar y criticar sus falsedades,e imagen distorsionada que tienen de Él. Hace que vivencien la humildad y el perdón como el mejor camino para experimentar el amor divino. Así reivindica a Job, la víctima, delante de sus maltratadores espirituales. Los salva a ellos pese a sus errores teológicos. Les brinda al igual que a Job una posibilidad real de relación. El gran olvidado del libro es Satanás. Su acción por terrible, y devastadora, que ha sido, queda subsanada con creces por la ternura de la acción divina con Job. Las sombras de la noche han pasado, y han dejado un luminoso amanecer en la madurez de Job. El diálogo mantiene la relación viva. Así lo expresa Job:

Job 42 (Job reconoce la sabiduría de Dios, y le devuelve la prosperidad relacional consigo mismo, con su prójimo, y con su Salvador)

Yo sé que tú lo puedes todo
y que no hay nada que no puedas realizar.
3 ¿Quién soy yo para dudar de tu providencia,
mostrando así mi ignorancia?
Yo estaba hablando de cosas que no entiendo,
cosas tan maravillosas que no las puedo comprender.
4 Tú me dijiste: "Escucha, que quiero hablarte;
respóndeme a estas preguntas."

5 Hasta ahora, solo de oídas te conocía,
pero ahora te veo con mis propios ojos.[a]
6 Por eso me retracto arrepentido,
sentado en el polvo y la ceniza.

12 Dios bendijo a Job en sus últimos años más abundantemente que en los anteriores.

Genial el cierre del libro, y de la vida de Job. Promesa de inspiración, y de esperanza para todo aquel creyente que sufre y se siente solo, incomprendido y necesitado de la presencia divina. Final feliz en un mundo infeliz.





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Sat, 10/25/2014 | Los Angeles Adventist Forum
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Ronald E. Osborn, Ph.D., A 2014-2016 Mellon Postdoctoral Fell ow in the Peace and Justice Program at Wellesley College (Boston), and a 2 015 Fullbright Scholar to Burma/Myanmar, Formerly an Adjunct Faculty Membe r in the Dept. of International Relations at USC, and in the Honors Progra m at UCLA. Topic: "Death Before the Fall?: A Conversation with Ronald Osbor n."

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