
Una persona madura, o una familia madura – que será aquella que esté compuesta por miembros que han alcanzado un buen nivel de madurez -, se caracteriza por:
a. La alta calidad de sus objetivos.
b. La ubicación de esos objetivos en un planteamiento de logro a largo plazo.
Nos explicaremos:
Imaginemos un niño que quiere que su madre le dé un caramelo.